‘VÍCTIMAS’. El diputado Crispiano Adames expresó su queja porque la Contraloría aún no ha acatado la Ley 376 de 2023, la cual permite a los alcaldes y representantes que ya eran funcionarios al ser electos en 2019 elegir entre dos salarios: el correspondiente al gobierno local o el que percibían como funcionarios. Según Adames, no implementar esta norma es desconocer los derechos “humanos y profesionales” de los representantes y alcaldes. Algunos funcionarios solo parecen preocuparse por obtener más dinero. Harían un gran favor si volvieran a adoptar el lema de la pandemia: quédate en casa. Al menos, hasta el 6 de mayo.
GOLPEADO. Según el pino en pote, no admitir el recurso de casación que presentó el loco para dejar sin efecto su condena a 128 meses de prisión por blanqueo de capitales (ratificada ya en dos instancias) es un “golpe de Estado”. ¿Acaso “el Estado” es Martinelli? Es un milagro que no haya afirmado que también era un pecado.
POR FUERA. Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala hasta el próximo 14 de enero, emitió un decreto para asignar escoltas y tres vehículos oficiales a cada uno de sus 14 ministros una vez abandonen sus cargos. Ojalá no cunda el ejemplo.
OLA AZUL. Martín Torrijos se ha sacudido cualquier vínculo con Benicio Robinson más rápido que un perro mojado. En el programa radial de Álvaro Alvarado, reveló que fue Juan Carlos Navarro quien impulsó la designación de Robinson en la dirección del PRD. Sin importar si es cierto o no, las consecuencias para el país han sido nefastas. ¿Por qué nos hicieron esto? ¿Acaso los 4 millones de panameños les hemos hecho algún mal y buscan venganza?
REGALITO. La embajadora estadounidense Mari Carmen Aponte visitó al presidente Laurentino Cortizo y a la canciller Janaina Tewaney en el Palacio de las Garzas. Según Cortizo, la reunión tuvo como objetivo “discutir temas de interés que fortalecen los históricos lazos de amistad y cooperación entre nuestras naciones”. ¿Habrán informado al presidente sobre la designación de funcionarios en alguna lista?
