CHANCE CASADO. Con la creciente necesidad de plata fresca del Gobierno, si la Autoridad del Canal de Panamá hubiese “casado” la compra de tierras –por las que pagó el año pasado casi $500 millones– con la aprobación de nuevos embalses para almacenar agua para el tránsito de naves por la vía acuática, a estas alturas ya estaría llenando esos embalses. Tienen que aplicar el método de Yanibel y su combo: “¿qué hay pa’ mí?
EXPERTO. Poll Anria, el estratega político panameño que asesoró al presidente guatemalteco Alejandro Giammattei, ha encontrado nuevo cliente: el GobierNito. Anria, además, ayudó a los hijitos del primer corrupto cuando se fugaron a Guatemala, solo que no tuvo tanto éxito porque EU se puso de por medio. Pero si el episodio con los príncipes lo convierte en un experto en fugas, es probable que hayamos encontrado la razón de su contratación. Trabajo no le faltará con esa especial experticia.
PERDIDO. Hay gente preguntándose a dónde se ha metido el titular del Ministerio de Ambiente, Milciades Concepción, porque hace días que no lo ven por sus oficinas. Lenguas viperinas dicen que está en un período de ambientación, por si lo sacan del ministerio. Los optimistas creen que está buscando los informes ambientales que no aparecen de la minera. Pero los más perversos dicen que se mudó al planeta en el que vive Nito
IRONÍA. “Saca de aquí el aprovechamiento, la mentira. Saca de aquí el nepotismo... Esta es una nación rica” decía el pastor Edwin Álvarez durante la ceremonia de Unción de la Comunidad Hosanna celebrada hace unos días. Nada de esto habría sido raro a no ser porque lo dijo con varios políticos en el escenario, entre ellos al primer corrupto, condenado en dos instancias por blanqueo de capitales. ¡Qué mal sentido de oportunidad que tienen algunos!
935 MIL RAZONES. La diputada que quiere reelegirse pero además quiere ser presidenta y/o alcaldesa recibirá subsidio electoral por partida doble. En total le entregarán casi un millón de dólares por las firmas que recolectó para su candidatura presidencial y para la de diputada independiente. ¡Ay Zulay, ay Zulay!
