CONFESIÓN. “Venimos a ver a nuestro líder, a seguir los lineamientos políticos, somos muy disciplinados”, dijo a los medios de comunicación, a las afueras de la embajada de Nicaragua, el candidato por Realizando Metas a diputado para Colón, Miguel Salas. Por lo visto a Salas y a Ricardo Martinelli, les importa muy poco que desde su condición de “asilado” no le es permitido participar de ninguna forma en la política panameña. A confesión de parte... ¿Y, la cancillería?
DESATINO. Dicen que el que dice lo que no debe escucha lo que no quiere. Y eso es exactamente lo que le pasó a Marta de Martinelli, luego de que comparara a su adorado tormento con Arnulfo Arias. José Blandón le recordó que Arias “jamás fue condenado por corrupción ni estuvo juzgado o señalado por corrupto por la Justicia de otro país (...) como su esposo”. Menos mal que Arias era tío político de la ex primera dama.
CIRCO. El Pino en Pote asegura que Martinelli permanecerá en la Embajada de la “nicadictadura” hasta que este gobierno le dé el salvoconducto –que ya dijo que no lo hará– o hasta que tome posesión el nuevo gobierno, que, según él, será “el nuestro”. ¿Cuál será el plan B? ¿O es que piensa quedarse ahí cinco años más si no ganan en mayo? Y pensar que si se entrega al cabo de ese tiempo ya habría cumplido la mitad de su condena. Todo suena a puro cuento...
CONSECUENCIAS. Y si ganan ¿Cuál es el plan? ¿Darle salvoconducto para recibir órdenes desde Nicaragua? ¿Darle un indulto? ¿Concederle libertad? No hay duda de que todo lo que toca Martinelli, lo convierte en estiércol. Y si así piensa comenzar Mulino su gobierno, nadie lo salvará del mote de “títere”. ¡Buen salto, Raúl!
SE SUPO. Varios se preguntan quién será la primera dama si Ricardo Lombana llega a la presidencia. A propósito del 14 febrero el candidato de MOCA publicó en sus redes una fotografía acompañado de su pareja quien modela un anillo de compromiso. ¡Feliz día del amor y de la amistad!
