TUPÉ. Otro escándalo se suma a la cadena de denuncias sobre el mal uso de los fondos de la descentralización. Ahora, en Parita, funcionarios de la Junta Comunal de Portobelillo reciben “ayudas económicas” para sufragar actividades políticas de sus jefes. Mientras ni el Contralor, Gerardo Solís, ni el Ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, ni el Fiscal Electoral, Dilio Arcia, hacen nada. Y después dicen que la “descentralización paralela no existe”.
TRUEQUE. Tal vez la respuesta más honesta que dio Gaby Carrizo sobre sus planes, de llegar a la presidencia, la ofreció ayer lunes en la Usma. Cuando le preguntaron si debería eliminarse la cantidad de curules de la Asamblea Nacional. Después de una pausa prolongada, respondió: “no sé”. Todo con tal de no ganarse enemigos entre sus copartidarios de la Asamblea que buscan su voto.
¡NO VAS! El diputado Héctor Brands anda repitiendo en petit comité que cuando votaron a favor del contrato de la mina de cobre “hicimos lo correcto”. Tanto Nito como la Asamblea –insistió– “hicimos lo correcto”. Lástima que no se atreve a decir eso en un programa de televisión para que todos lo escuchemos de su boca: que ellos hicieron bien las cosas, mientras el pueblo lo hizo mal. ¿En serio quiere reelegirse con ese discurso?
EGO. Cualquier desprevenido que oiga a Tito Afú hablar de su pasado y futuro se pensaría que no busca una curul, sino el Palacio de las Garzas. Primero, dice que regresa a buscar la diputación, no porque él quiera, sino porque el pueblo se lo ha pedido… y también la Moñona… Que su mayor ley es el desfile de las Mil Polleras, que si él no aprueba esa ley –aseguró– le quitan el desfile a Las Tablas. Él solito la aprobó, porque sus colegas estaban ocupados.
TITO PRESIDENTE. Pero si no fuera poco, Afú dice que hizo la potabilizadora, un hospital –que cuando sea diputado otra vez, lo hará de tres pisos– y que hará otra potabilizadora, un mercado del marisco y que logrará que se dé en concesión un puerto para la inversión extranjera; que hará una casa para jubilados, que pintará el estadio y hasta una biblioteca construirá. Ya mejor lo elegimos presidente, ¿no?, porque el cargo de diputado se le quedó chico.
