GENIOS. Luego de que ni ella ni su equipo participaran en ninguna de las reuniones previas al debate presidencial del miércoles pasado, Zulay Rodríguez llegó a La Basita literalmente en el limbo. Tanto así que no entendía ni una palabra del formato de la bolsa de tiempo. Su desesperación fue tal que le pidió ayuda a su frenemy, Gaby Carrizo. O sea, que este tuvo que explicarle cómo contar el tiempo del que disponía para hablar. A buen palo se arrimó la diputada.
EXCUSAS. Coincidentalmente, luego del debate solo dos candidatos no atendieron a los medios de comunicación que se encontraban en las afueras para entrevistarlos: Gaby y Zulay. El primero por razones meramente matemáticas y la segunda por razones fisiológicas. Lo cierto es que dos de los tres candidatos del PRD salieron corriendo.
APURO O APUROS. Por su parte, Rómulo Roux dio varias entrevistas por algunos minutos antes de salir velozmente de regreso a Panamá. Según dicen, su apuro por regresar no tuvo que ver con que no quisiera usar ni la tienda de campaña ni la letrina instalada para su uso. Ya sabemos que por lo menos no fue “boy scout”.
‘AFTER PARTY’. En busca de un snack de medianoche, algunos candidatos y sus equipos de trabajo coincidieron en el restaurante “La Típica” de David, aparentemente el único abierto a esa hora. Allí se congregaron, cada uno en su esquina, Melitón Arrocha, Rosario Turner y Maribel Gordón. Cuentan que la cuarta esquina quedó vacía porque Mulino tampoco llegó y tampoco nadie lo extrañó.
DUDA. Si algo ha quedado claro es que a Martín Torrijos ya se le comienzan a pegar las rémoras. Después del debate, se le vio junto a su manzanillo mayor... perdón, mayor. ¿O será al revés?
‘LOMBANALOVERS’. Terminado el debate, cuentan que Ricardo Lombana salió disparado para dar entrevistas, ¡tal vez para asegurarse de no estar en segundo lugar en eso también!
