REJA. El Tribunal Electoral (TE) ha habilitado centros de votación en 18 penales repartidos en todo el país. Solo en el complejo penitenciario La Joya, La Joyita y La Nueva Joya pondrán 39 mesas de votación. ¿Habrá tiempo para que otros miembros del entourage (como Ferrufino…) lleguen a sus nuevos aposentos para votar desde ahí? ¿O los piensan meter a todos en la embajada de Nicaragua?
PATALETA. A propósito del entourage, han salido virulentamente a defender a Mayer. En cambio, los Torrijos -otrora muy dados a interactuar con él- esta vez han guardado prudente distancia. Mayer, en lugar de recapacitar sobre lo ocurrido, ahora quiere ajustar cuentas con Luis Casis, porque le ofendió que éste dijera que ni él ni Willie Bermúdez han estado presos. No sabemos cómo un comentario sobre un hecho veraz, fáctico y fácilmente verificable puede -según Mayer- ser considerado un ataque político. El “tiro por la culata” se podría convertir en un bumerán.
TALES. Los participantes en la supuesta olimpiada de matemáticas en la que Gaby ocupó el tercer lugar deben estar buscando sus libretas para impugnar esa proclamación. Sucede que el candidato volvió a equivocarse con los cálculos, al intentar explicar (una vez más…) su propuesta para modificar la jornada laboral semanal. Ahora dice que será “de cuatro días por 10 horas a la semana, que son 40 horas igual”. A veces es mejor quedarse callado y parecer tonto, que abrir la boca y confirmarlo.
APROVECHADO. El diputado del PRD y aspirante a la reelección Héctor Brands lleva a cabo reuniones políticas en las mismas canchas multiuso que reparó cuando fue director de Pandeportes. Por cierto, hay rumores de que estas canchas, que al menos son cuatro (la de Betania, Calidonia, Curundú y Santa Ana), tienen un sobrecosto. Solo el costo de acondicionar las canchas de los edificios Tuira, Chucunaque y Los Libertadores fue de $2.6 millones. Con ese dinero habrían podido construir nuevas infraestructuras y no solo reparar las actuales.
MAQUILLAJE. Además, ¿por qué Pandeportes –bajo la dirección de Brands– destinó casi $8 millones solo en las canchas de su circuito, el 8-3? ¿Acaso no es aprovecharse del cargo para facilitar su campaña proselitista, y de paso, la de Gaby? Pareciera que en este país no hay ni contralor ni fiscal electoral. Al menos no unos que sirvan.
