LUJO. Cuentan testigos presenciales que el hijo de un alto funcionario, encargado de contar las cuentas, se fue de shopping a una agencia de carros en Calle 50. Según dicen, el modelito le costó unos $138 mil y los pagó cash. Por lo visto, algunos están aprovechando el ocaso de este quinquenio para quemar los últimos cartuchos. ¡Qué caché! ¿Con o sin control previo?
DESCARO. Aquí contamos sobre la nueva embajadora de Panamá en España, pero no habíamos dicho nada del actual cónsul de Panamá en Venecia. Se trata de Carlos Javier Jaén Ruíz, otro hijo de la ministra consejera de salud, Eyra Ruíz. Mientras a uno le tocan auxilios económicos, al otro le dan trabajo de diplomático. Éste apenas asumió el cargo en agosto del año pasado, es decir, a menos de un año de que se acabara el gobierNito.
LEALTADES. Según el diputado Miguel Fanovich, el gobierno del cual su partido es aliado político, no está llevando a cabo los proyectos de inversión en Chiriquí. Además, se quejó de que “creamos un Ministerio de Cultura y no sabemos para qué”. Es muy probable que tenga razón en ambas aseveraciones, pero ¿se habrá cambiado de tolda? Cuidado pues, que cuando el barco se hunde, las ratas salen huyendo.
REPARTIDERA. Algunos ediles de la comuna capitalina se quejan de que el alcalde, José Luis Fábrega, no ha pagado los gastos de funcionamiento de cuatro juntas comunales de oposición, y que cada una adeuda unos $65 mil por mes, mientras reparte entre sus compinches $25 mil en plena campaña electoral. Lo dicho, al que parte y reparte... ¿le toca la mejor parte?
¿FAVOR CON FAVOR? Por estos días, poco se conoce de los diputados, porque, en su mayoría, ni siquiera van a la Asamblea. Desde la Comisión de Asuntos Municipales, presidida por Jairo “Bolota” Salazar, han aprobado en primer debate la creación del “distrito especial de Bastimentos”, además de los corregimientos de “Bahía Honda, Quebrada de Sal y Solarte” en Bocas del Toro. Como dicen, una mano lava la otra... y juntas se lavan la cara.
