¿DE PESCA? Damian Merlo, el que ayudó a los hijos del ilustre lavador de dinero a fugarse de EU, vino a Panamá dos días después de las elecciones y, según las fuentes, sigue aquí. De hecho, ha visitado al lavador de la embajada nica. Pero, si teóricamente el lavador no necesita de un plan de escape, ¿qué hace Merlo en Panamá? ¿Será que busca más ingresos después de que el presidente argentino Javier Milei lo despidió el mes pasado? Si es así, tiene que tocar otra puerta, no la de la embajada nicaragüense.
EN LA YAYA. Dice Benicio Robinson, que los panameños votaron por una “ilusión” refiriéndose a la aplanadora electoral que resultó en la elección de 20 diputados independientes sobre los 13 que sacó el PRD. Por lo visto, el todopoderoso, que ahora depende de una alianza con otro partido para consolidar nuevamente su poder, acepta la podredumbre de su gente. Después de todo cada ladrón juzga por su condición... literalmente.
¿QUIÉN SIGUE? Y hablando del PRD, Crispiano Adames cumplió su palabra y renunció al CEN del partido. Sin embargo, el gesto poco ayuda si es el único, especialmente después de semejante derrota. Será que el resto no lo entiende o no lo quiere entender.
LISTA. El Tribunal Electoral, ya comenzó a publicar las primeras proclamaciones de alcaldes y representantes en el Boletín Electoral. Se trata de aquellos que ya han presentado sus respectivos informes de gastos. Los proclamados corresponden a distritos y corregimientos en las provincias de Los Santos, Veraguas y la comarca Ngäbe Buglé.
PERSPECTIVAS. A la reunión supuestamente secreta del Panameñista, que terminó siendo más pública que el sorteo de la lotería, acudieron figuras de la vieja guardia y la nueva ola del partido, incluyendo los diputados electos. Según dicen, en el balance de los votos obtenidos piensan que les fue bien. Alegan que 8 diputados, 14 alcaldías y 126 representantes no los deja tan mal parados. Claro si se comparan con el PRD.
GUILLOTINA. En medio de la tormenta de ayer en la tarde, otra similar se desató en el restaurante La Casa del Marisco, donde se reunió la expresidenta Mireya Moscoso con los diputados electos de su partido y su inseparable Carlos Raúl Piad. Cuentan que le pidió la renuncia a todo el directorio del partido y criticó la alianza con CD. ¿Alta traición?
