‘TATE QUIETO’. Cuentan los que saben que la Descortés intentó ponerle un ultimátum al presidente electo porque, al parecer, se dio cuenta de que no lo puede cuentear como al otro y no ha logrado nombramientos en el gabinete para “su team”. “¡Me tienes harto, respeta!”, habría sido la última palabra del nuevo jefe del Ejecutivo. Lo dicho: el que siembra vientos, cosecha tempestades.
ASPIRACIONES. Y hablando de los conspicuos personajes de RM, cuentan los que saben que la Descortés quiere ser magistrada del Tribunal Electoral, en reemplazo de Eduardo Valdés Escofery, cuyo periodo vence el 31 de diciembre de este año. ¿Qué es lo próximo? ¿Alias Robarolex en la Procuraduría y alias Marlene como contralora?
HEREDERA. Lo otro que comentan desde la locura es que Camachín tiene competencia en Pandeportes, pues la hija de Hernán Delgado, quien intentó sin éxito mantener su curul en Chepo, podría ser nombrada en el cargo. Por lo visto, aquí el que no corre, vuela.
ENTRE FELINOS. Ayer jueves fue rechazado el recurso de impugnación interpuesto en contra de Benicio Robinson. La decisión, la primera de varias, llega en tiempo récord, ni una semana. ¿Y el resto... para cuándo? Y pensar que ahora no solo habrá que aguantarse al Gato cinco años más en la Asamblea, sino que ahora hasta viene con Michichí incluido.
PLEGARIAS. Algunas barriadas de la capital deberán mejorar sus procesos de due diligence a la hora de vender propiedades. Una de estas, pronto será conocida como la nueva ciudad gubernamental. Es que allí residen exfuncionarios, actuales empleados públicos, mientras que otros ya están tirando números para poder irse a vivir allí. Este es el caso de uno que suena para ser el nuevo jefe de Migración, que de paso cuentan que no tienen ni un pelo de mojigato. ¡Santa María, ruega por nosotros, los pecadores...!
NEGOCIOS. Según cuentan, este personaje suele reunirse con sus potenciales socios, uno de ellos imputado por el caso Odebrecht, para hacer “negocios” en el nuevo gobierno. El personaje, que es sobrinísimo de Cosa Nostra, suele acudir a una conocida cafetería de un barrio vecino para planificar su retorno al negocio de las bolsas de comida y como proveedor del Meduca. De testaferro a empresario... ¡Buen salto!
