TUPE. Cinco años después de haber asumido el cargo como director de la Caja de Seguro Social, Enrique Lau Cortés publica en sus redes: “El paciente tiene derecho a que se le trate su dolor y sufrimiento. No debemos, bajo ninguna circunstancia, dejar que nuestros pacientes sufran”. La ironía de su mensaje es solo comparable a la ineptitud de su gestión. En la Caja no hay insumos, al personal no se le pagan los turnos extras y los asegurados no consiguen ni siquiera citas. Menos mal que Lau ya dijo que no tiene aspiraciones de seguir en el cargo cinco años más.
COLA DE PAJA. Desde lo interno del PRD, cuentan que el actual secretario general del partido y exdiputado Rubén De León está preocupado porque se quedó sin su curul en el Parlacen. Más allá de quedarse sin chamba, De León ha de estar preocupado no vaya a correr la misma suerte de Rubiela Pitano, quien pactó un acuerdo de pena de 48 meses de prisión tras recibir fondos de la planilla del exdiputado. Con razón dicen que recordar es volver a vivir.
ALUCINÓGENO I. Martinelli empezó la semana comparándose con dos millonarios estadounidenses que prefirieron hundirse con el Titanic en vez de tomar un puesto en un bote salvavidas antes que otros pasajeros y tripulantes. Apostamos lo que sea a que ni John Jacob Astor IV ni Isidor Straus estaban escapando de la cárcel cuando se embarcaron en el Titanic.
ALUCINÓGENO II. Según Martinelli, él cedió su “cupo” a quien “hoy” ostenta el poder, a fin de que Panamá “tenga mejores días”. ¿A qué poder se refiere? ¿A Nito? ¿A Benicio? Porque Mulino todavía no “ostenta” el poder; lo hará a partir del 1 de julio y no precisamente porque él le haya dado el “cupo”, ya que Mulino fue habilitado como candidato presidencial por el Tribunal Electoral (TE). Lo bueno de estas reflexiones desde la embajada es que finalmente Martinelli reconoce que RM se está hundiendo. Al menos en lo que respecta a la facción que él lidera.
