CARADURA. El cirujano Walter Kravcio, cuyas atenciones a Martinelli han sido utilizadas por la defensa del expresidente para intentar obstruir los procesos en su contra, aspira a dirigir la CSS. Quizá por andar en malas compañías, Kravcio -a su vez- es investigado por presunto blanqueo y fraude. Este proceso fue declarado recientemente como causa compleja. ¿Será que piensa poner en práctica todo el “expertise” adquirido en relación con el cobro irregular de servicios médicos a veteranos de Estados Unidos, para resolver los problemas financieros de la CSS? Qué bonito se vería de vecino de la embajada gringa en Clayton.
PARIENTES. Que no se diga que José Raúl Mulino no fomenta los valores familiares. Ha designado a Silvia Fábrega y a Joyce García como subdirectora de Ampyme y subadministradora de Pasaportes, respectivamente. O, dicho de otro modo, a la hermana de María y Luis Ramón Fábrega y a la esposa de Luis Eduardo Camacho González. Ojalá que no estén comenzando a salir a flote las prácticas de su mentor.
CAZADORA. Azihra Valdés, en tanto, estará al frente de la Dirección para la Prevención de la Delincuencia Juvenil (Dipred). En 2019, Valdés sorprendió a un ladrón en su casa, le cayó a golpes, esperó que llegaran los agentes policiales y observó perpleja cómo el fulano quedó más libre que una paloma. Lo bueno es que a ella no le debe gustar mucho la delincuencia, así que, si no quiere ver más malhechores juveniles impunes, tendrá que ver cómo se las arregla para prevenir de verdad.
CORTOCIRCUITO. En el comunicado trasnochado que divulgó el pasado sábado, Etesa aseguró que la terminación de la relación laboral con Carlos Mosquera fue “de común acuerdo” y no una “decisión unilateral” del todavía gerente general. Lo que no dice es que Mosquera se va del puesto (que es de libre nombramiento y remoción) porque ya el presidente electo José Raúl Mulino anunció que al frente de Etesa quiere a Roy Morales. Incluso, hubo reunión de transición, el pasado jueves. Si, según la ley, al gerente general lo sacan con el voto de 4 de los 5 miembros de la junta directores, ¿para qué hay que hacer semejante “arreglo” con Mosquera? ¿O es que se trata de una libre remoción que no es libre?
