UNA DE CAL. En el Municipio de Panamá planean establecer una escala salarial para que ningún funcionario gane más de $6 mil. Para tal propósito, han presentado un acuerdo ante el Concejo. Por lo visto en la época de Tanque, el único acuerdo que existía era: “lo que no nos cuesta... hagámoslo fiesta”.
UNA DE ARENA. Un grupo de periodistas esperaba al alcalde capitalino Mayer Mizrachi a la salida del Concejo. Con lo sucedido en la entidad que dirige durante esa semana, era lógico que lo abordaran. Pero Mizrachi los evadió. Una vez concluida la reunión, se montó en su Tesla y abandonó el sitio. Tal parece que el alcalde no quiere dar declaraciones ni responder preguntas.
BÚFALO. Por los lados de la Asamblea Nacional, pocas cosas causan tanta sorpresa como ver a Chello Gálvez puntualmente sentado en su curul en el Pleno legislativo. Seguramente algo querrá porque no es conocido ni por ir a trabajar todos los días ni por dar puntada sin dedal.
CHANCHULLEROS. El matraqueo político en la asamblea estaba en todo su apogeo ayer martes, especialmente para los del PRD, quienes acostumbrados a sus viejas usanzas fueron los últimos en llegar al Pleno. De hecho, mientras el resto de sus colegas esperaba el resultado de las reuniones de los jefes de bancada, el único diputado del PRD en su curul era Crispiano Adames. ¿Y el resto? No hay que ser genio para saber en qué estaban.
SE SUPO. Cuentan los que saben cómo se mueve la sopa en la Asamblea, que la decisión de quién será la próxima presidenta de la Comisión de Credenciales está en manos de CD y de los Panameñistas y que particularmente Edwin Vergara de este último colectivo ya habría comprometido su voto con la abogada del Cholo Chorrillo y RM
PADRINO. Y hablando del diputado panameñista de Chame y San Carlos, su hoja de vida dice que fue Gerente de la División Agrícola y Pecuaria de Carnes de Coclé, empresa de propiedad de la familia Halphen. Mientras que José Antonio Halphen habría apoyado la campaña del partido RM. Ya todo comienza a tener sentido.