COMPETENCIA. Si para algunos aprovecharse de las circunstancias para generar réditos políticos es todo un arte, otros no pueden tener peor sentido de la oportunidad, como la rectora de la Unachi: Etelvina Medianero de Bonagas, que, en medio del caos social y económico que vive el país, celebró su cumpleaños por todo lo alto. Los videos en redes de la algarabía y los excesos hasta opacaron el famoso brindis con Macallan 18 de los diputados. Pan y circo, verdaderamente.
INEPTITUD. Una vez más, el gobierNito echa mano de las “mesas de trabajo” para dizque solucionar los grandes problemas nacionales. Tal parece que se le ha olvidado que la última lo único que logró después de meses de trabajo fue implementar una solución temporal al desabastecimiento de medicamentos de la CSS. Esta gente cree que puede seguir haciendo lo mismo y obtener resultados diferentes. Eso, o insisten en verle la cara de tontos a los panameños.
OJO. Cobran fuerza los rumores de que el autoproclamado mesías del chen chen en Panamá está apoyando con dinero y algunas cosas más el movimiento de protesta, sobre todo, al oeste del país, en donde la carretera Interamericana está cerrada en varios tramos. Incluso, hay rumores de que algunos sindicatos del Canal de Panamá –que apoyan las causas que llevaron a muchos a las calles– reciben instrucciones de una diputada, del señor bocotas y de una exdirectora de la vía acuática. Ojo con los infiltrados, que son, precisamente –junto con los sinvergüenzas de este gobierno– el origen de nuestros crecientes problemas.
BIENVENIDO. Ayer domingo aterrizó en el aeropuerto de Albrook el avión presidencial en el que viajaba el presidente Laurentino Cortizo, luego de que se filtrara una grabación en la que una voz parecida a la de primera dama diera cuentas de las buenas noticias sobre el estado de salud del presidente. Justo a tiempo porque las cosas por estos lares van de mal en peor. Mientras el Vice no parece muy preocupado cuando se ejercita en Costa del Este a horas en las que la mayoría de los panameños ya está en sus puestos de trabajo o camino a estos. ¡Qué vida!
