NO. El pleno de la Corte Suprema de Justicia no admitió una carpeta penal remitida por el Ministerio Público para investigar al diputado Benicio Robinson por presunto blanqueo de capitales. Seguramente alegaron la clásica excusa de la “prueba idónea”… ¿Cuándo será que la Corte sorprenda con algo bueno?
RETO. Hoy, la Comisión de Credenciales debe decidir la conformación de una subcomisión para analizar 16 proyectos de ley que buscan reformar el reglamento interno de la Asamblea. Tomando en cuenta cómo quedó integrada esa instancia, ojalá las modificaciones sean para bien y no para fortalecer los blindajes, las prebendas, las planillas y la vagabundería.
AUCH. En la Asamblea no hay una póliza colectiva para los diputados (que sepamos…), pero sí una “clínica parlamentaria” que emplea a cuatro médicos generales y una odontóloga, quienes en conjunto cobran $17,100 al mes. Los cuatro médicos también están en la planilla de la CSS, así que allá también reciben salario. Quién sabe cómo hacen para cumplir los correspondientes turnos en dos entidades distintas... La clínica parlamentaria no es barata: entre 2018 y 2019 fue sometida a trabajos de remodelación por $98,058, y hace cinco años se desembolsaron $22,068 para dotarla de cortinas y persianas. Estaría bueno conocer cuántos pacientes se atienden al año en estas instalaciones. Seguramente un Uber hasta el complejo hospitalario de la CSS o cualquier policlínica costaría mucho menos.
TIJERA. La diputada Janine Prado encontró que el presupuesto del Instituto Técnico Superior Especializado (ITSE) para 2026 es 72% inferior al de 2025. Hace un año ya hubo un recorte del 65%. “Esto equivale a un cierre técnico”, recalcó Prado. Que luego no digan que nadie lo advirtió.

