CERRO PATACÓN. Javier “Patacón” Ortega, quien fue investigado hace cinco años por la Contraloría por aparecer en dos planillas a la vez (la 172 de la Asamblea y la de la AAUD), salió a rasgarse la guayabera a favor de la rehabilitación de $7.1 millones de la villa diplomática. ¿Por qué el jefe de prensa de la AAUD defiende una contratación millonaria que no tiene nada que ver con el aseo urbano ni domiciliario? ¿Será que en un tinaco de la villa hay una bolsa negra con cinco mil razones mensuales para hacerlo?
FRULO. Cuando Ramón Carretero se accidentó en el aeropuerto de Maiquetía, el pasado 24 de septiembre, había dos nietos de Raúl Castro visitando la provincia de Chiriquí. Los retoños del poder popular habían llegado tres días antes al aeropuerto de Albrook, en un jet privado con matrícula T7-77PR, que antes fue propiedad de PDVSA. Cuando se enteraron de lo sucedido a Carretero en Venezuela, por si las moscas, sus escoltas los trasladaron rápidamente a la capital panameña, de donde partieron en su proletario jet de vuelta a la isla. Solo el pueblo salva al pueblo.
TIC-TAC. Las sesiones ordinarias de la Asamblea terminan el 31 de octubre, es decir, en 25 días, aunque solo 16 son hábiles. En ese corto periodo, los diputados todavía deben aprobar el presupuesto general del Estado para 2026, ratificar a dos magistrados y escoger a un subcontralor de la República. La bancada del mal se encargó de que no se registraran avances en los proyectos anticorrupción ni en las modificaciones al reglamento interno de la Asamblea. Seguramente era más importante que perdieran el tiempo aprobando leyes sobre el festival de la tamborera o el patronato del toro guapo.
RÉPLICA. El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, dijo que la rehabilitación de la villa diplomática será costeada con el dinero que supuestamente se han ahorrado en salarios al despedir a las “botellas”. Pero ahora, el ministro de Economía, Felipe Chapman, advirtió que los fondos para pagar esas obras no están dentro del presupuesto. “Que me muestren la línea del presupuesto donde están esos siete millones”, reclamó Chapman. Lo mejor que podrían hacer con parte de esos presuntos ahorros es comprar un detector de mentiras para el Gabinete, aunque quizá con uno para el Ministerio de la Presidencia sea suficiente.
