MILLONADA. Si la restauración de la villa diplomática requiere $7.1 millones, ¿cuánto costará su funcionamiento? Seguramente necesitará personal permanente: cocineros, jardineros, seguridad y hasta un mayordomo para atender a los diplomáticos que supuestamente se hospedarán allí. La Presidencia tendrá que añadir un renglón en su presupuesto para mantener todo eso. ¿Por qué mejor no le dan directamente un cheque al arquitecto y a la diseñadora, para que se queden quietos? Saldría todo más barato.
BURLA. Si se sale con la suya, la propuesta de Bolota para conceder hasta 60 días de huelgas pagadas a los docentes tendría efectos retroactivos, por ser “de orden público e interés social”. ¿Qué será lo próximo que inventará este diputado? ¿Una ley que les conceda el derecho a robar al Estado?
CAVA. La semana pasada, los expresidentes Martín Torrijos y Juan Carlos Varela coincidieron en la recepción ofrecida por la embajada de España. No debe sorprender que los invitaran, ya que ese país nunca tuvo problemas con ellos. Martinelli no estaba allí, por razones obvias, y lo obvio no es que está en Colombia, sino que tiene serios asuntos judiciales pendientes al otro lado del Atlántico.
¡AUXILIO! El pasado viernes debía celebrarse la imputación a un grupo de auxiliados del Ifarhu, pero la audiencia no pudo llevarse a cabo porque la Oficina Judicial no había reservado la sala ni había asignado un juez. Por tanto, se pospuso para el 11 de noviembre, que es el mismo día en que inicia el juicio por los sobornos de Odebrecht. ¿Cómo sucede algo así? ¿Acaso estas coincidencias pasan a cada rato?
PASADO. El diputado Jorge Herrera no se ha postulado todavía, aunque todo indica que podría competir contra Carlos Raúl Piad por la presidencia del Panameñista. Por si acaso, Piad empezó a enfilar sus dardos y dijo que no cree en aquellos copartidarios que portan “tres y cuatro sombreros” a la vez. ¿Eso cuándo le ha importado? Hubo una época en que su mentora, Mireya Moscoso, era la presidenta (de la República y del Panameñista) y movía el dedo que ungía las candidaturas, pero nunca se escuchó a Piad quejarse de eso.
