CRIPTA. El pleno legislativo decidió concluir las sesiones ordinarias un día antes. Oficialmente, terminan el 31 de octubre, pero como ese día ya es suficientemente espeluznante, pensaron que, cambiando la fecha, no tendrían que escuchar los cuentos de terror de algunos diputados. Nada más lejos de eso. Camacho siguió burlándose de todo aquel que proponga fortalecer la persecución de los delitos. Incluso dijo que los malogrados proyectos anticorrupción que presentó el procurador Gómez Rudy fueron preparados por la bancada de Vamos. Si Camacho tiene alguna prueba de eso, debe presentarla ya. De lo contrario, su cuento puede ser tan cierto como la existencia de la Tulivieja.
ESTACA. Algunos independientes han empezado a renegar públicamente del apoyo que alguna vez le dieron a Jorge Herrera. Janine Prado le recriminó que la planilla legislativa ha aumentado, que no hay cambios al reglamento interno y que no existe contrapeso con el Ejecutivo. Parece que el otrora bloque de los 37 ha quedado finalmente descuartizado.
TRICK OR TREAT. Pero el procurador Gómez Rudy sí tiene aliados en el Ejecutivo. El Minseg envió una nota a la Comisión de Gobierno en la que señala que la aprobación de los proyectos presentados por el procurador “dotaría al Estado panameño de herramientas legales acordes con los más altos estándares internacionales en materia de transparencia, cooperación judicial y recuperación de activos”. Camacho, por supuesto, ni caso le hizo a esa nota. Quizá no esté muy alineado con las políticas de seguridad del país o no haya terminado de entenderlas. Debe ser por eso que tiene a la Comisión de Gobierno convertida en una casa embrujada.
SALEM. Camacho anunció que, si los proyectos anticorrupción son nuevamente presentados, volverá a rechazarlos. Eso no parece atormentar al procurador. Con Camacho pasa como con las brujas: cada año la gente les tiene menos miedo. Antes las quemaban en una hoguera; ahora las usan para adornar las casas en Halloween. No hay espanto que dure cien años…
MRS. HYDE. Los diputados Tuto Palacios y Luis Duke le han pedido a Jorge Herrera que, apelando a la armónica colaboración que se supone debe existir entre los tres órganos del Estado, le solicite al presidente Mulino que incluya las reformas al reglamento interno de la Asamblea en la agenda de unas eventuales sesiones extraordinarias. Cuando Dana escuchó la propuesta, replicó que eso representa una injerencia en otro órgano del Estado. Por fin, ella quiere modificar el reglamento, ¿sí o no? Dice una cosa y luego hace otra. Ojalá no estemos ante otra parodia de Jekyll y Hyde.
POR FUERA. Cuando el río suena, al ITSE trae… La directora Milena Gómez habría presentado su renuncia al cargo ante la falta de apoyo de varias autoridades del Ejecutivo. No hay disfraz que pueda esconder tanta impotencia.
