BURLA 1. El juicio por los sobornos de Odebrecht fue pospuesto ante la imposibilidad de ubicar y notificar al imputado Ricardo Martinelli. El tribunal sostiene que, hace más de cuatro meses, remitió una asistencia judicial a Colombia, pero hasta ahora no se ha obtenido respuesta. Lo sorprendente es que el embajador de Panamá en ese país, Mario Boyd, sí sabe cómo localizarlo para irse de parranda con él, pero no para notificarlo. Sobran ejemplos de cómo los delincuentes influyentes usan sus conexiones para mantenerse impunes.
BURLA 2. Martinelli escribió en redes sociales que sí fue notificado del juicio; luego borró el mensaje sin dar ninguna explicación. Quienes sí están notificados son sus abogados, Carlos Carrillo y Roniel Ortiz, ya que el 20 de enero pasado, cuando hubo otro intento fallido de celebrar el juicio, la juez Baloisa Marquínez advirtió a todos los presentes aquel día (entre ellos Carrillo y Ortiz, junto con varios imputados, defensores, fiscales y querellantes) que desde entonces quedaban oficialmente avisados. ¿Cómo pueden estar sus abogados notificados, pero él no? O son tontos o creen que los demás lo somos.
CHIFEO. Balbina Herrera no ha dudado en opinar a favor del detenido exdirector del Ifarhu, Nando Meneses; pero cuando los periodistas le preguntan por la suerte de Gaby Carrizo, responde escuetamente: “No tengo por qué contestar”. Perdóname, perdóname…
RUTA. La Comisión Nacional de Reformas Electorales ha dado los pasos para definir con claridad qué ocurre cuando un candidato presidencial es inhabilitado, como ocurrió con Ricardo Martinelli en 2024. Si estas modificaciones al Código Electoral hubiesen estado vigentes en las pasadas elecciones, José Raúl Mulino no solo habría heredado la candidatura, sino que también podría haber designado a su vicepresidente. Ya era hora de corregir estos vacíos, para no depender de interpretaciones trasnochadas del TE o de la Corte.

