PLANTÓN. El presidente Mulino le dio la espalda a los periodistas que le preguntaron su opinión sobre los últimos homicidios registrados en el país. “Señor presidente, ¿qué quiere decir acerca de los casos de violencia que últimamente están ocurriendo en el país?”, fue la pregunta de una reportera, a la que Mulino respondió cortantemente: “¡Nada!”. Y se fue. Luego se le vio en el palco principal, en medio de una acalorada conversación con el ministro de Seguridad, Frank Ábrego. El que tiene miedo, que se compre un chihuahua.
BATALLÓN. A propósito, la Fuerza Pública tuvo amplia participación en los actos en La Villa de Los Santos. En el desfile participaron delegaciones del Senan, el Senafront, la Policía Nacional, el SPI y hasta el Servicio Nacional de Migración. ¿Tanto alarde no les parece innecesario? Mejor sería que utilizaran ese despliegue para poner a raya a los criminales. Al menos así evitarían que su jefe tenga que volver a salir huyendo de los periodistas el 28 de noviembre, en Boquete.
TARIMA. A Mulino lo acompañó en La Villa de Los Santos el presidente de la Asamblea, Jorge Herrera. Quien no se dejó ver esta vez fue María Eugenia López Arias, presidenta de la Corte Suprema. Después de todo lo que festejó el 3 y 4 de noviembre, a la magistrada debe dolerle la espalda, por lo menos.
DÚO. En el palco principal de La Villa estaban los asesores presidenciales Alberto Vallarino y Jorge Ricardo Fábrega. Habría sido interesante saber si esas conversaciones eran de placer o de negocios.

ENREDO. El pasado 22 de octubre, la Contraloría desmintió una información que circulaba en redes sociales sobre unos preparativos para “ordenar el congelamiento de cuentas y el secuestro de bienes pertenecientes a varios exfuncionarios del gobierno de Laurentino Cortizo”, como el exvicepresidente Gaby Carrizo. Resultó que esa información sí era cierta. Ahora se conoció que ese mismo día, el contralor Anel Flores firmó la resolución que ordenó la cautelación de cuentas, inmuebles, vehículos, valores y otros bienes a nombre de Carrizo. ¿Será que los rumores le dieron la idea?

