MILAGRO. Muchos creían que este día no llegaría jamás. Pero llegó. Este lunes 12 de enero de 2026 inició en Panamá el juicio por los sobornos de Odebrecht. Algunos abogados defensores (como Alfredo Vallarino, Carlos Carrillo, Pedro Meilán…) pusieron a prueba la paciencia de la juez Marquínez, repitiendo que había que garantizar la participación de André Ravello, Olivio Rodríguez y Fernando Migliaccio, cuyo testimonio fue requerido a través de asistencias judiciales a Brasil. La juez replicó que los testigos no tienen por qué ratificar en la audiencia aquello que ya declararon en la etapa de instrucción y que consta en el expediente. Por tanto, se negó a suspender el acto. Qué fácil era cobrar millones de dólares en coimas, pero qué difícil es que entiendan que hay que celebrar el juicio.
ÉMULO. Ángel Álvarez fue abogado sustituto de Juan Carlos Varela y ahora lo es de Ricardo Martinelli Berrocal. Ya son demasiadas similitudes. Cuesta creer que sea simple casualidad.
REVÉS. Como lagartija en baldosa quedaron los abogados defensores cuando se percataron de que la juez no tenía intención de suspender el juicio de Odebrecht. La mayoría apostaba a que, como Marquínez es relatora en otra audiencia que se celebra a la vez (la de la operación Fisher), tendría que buscar una fecha alterna para Odebrecht. Pero Marquínez explicó que el juicio por los sobornos se llevará a cabo de lunes a jueves, de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. Entonces, no sería raro verla los viernes y fines de semana atendiendo sus responsabilidades en la operación Fisher. Eso estaría fantástico. Los abogados deben estarse mordiendo los puños de la rabia…
SOPORTE. La “asesora II” de la Asamblea, Jessica Canto, apareció virtualmente en el juicio de Odebrecht, al lado del loco imputado. Ambos siguieron la audiencia por Zoom desde Colombia, en un día laborable y en las mismas horas en las que se supone debe estar atendiendo los delicados asuntos por los que mensualmente cobra $5,000 de la planilla legislativa. ¿Acaso no tiene más nada que hacer? Cualquier día de estos se conecta a la sesión desde el yate.
TEATRO. Carlos Carrillo, abogado de Martinelli, reclamó ante la jueza Marquínez porque no podrá interrogar a varios testigos brasileños. Si Carrillo tenía tanto interés en esa comparecencia, ¿por qué su cliente contrató abogados en Brasil para que el juez Dios Toffoli impidiera las declaraciones de los delatores que se encuentran en ese país? Así son: tiran la piedra y esconden la mano.
