LIAR LIAR. Al declararse “inocente” y “no responsable” de los delitos que se le imputan, Martinelli dejó a sus dos hijos mayores como unos mentirosos, ya que ambos confesaron en Nueva York que conspiraron para blanquear hasta $28 millones en coimas de Odebrecht porque su padre se los pidió. Algún asistente de la fiscalía anticorrupción ya debería estar empacando para ir a hablar con el juez de Brooklyn.
MANDAMÁS. Zaira Latorraca es la nueva presidenta del Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas (TACP). Se salvó de que su designación en esa instancia no exija ratificación de la Asamblea. De lo contrario, habrían salido a relucir las razones por las que se le negó ese beneplácito legislativo cuando intentó ser magistrada suplente de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia. De paso, habría quedado en evidencia el mal tino del presidente de la República al designarla en el TACP.
AFÁN. RM solicitó que la exfiscal Anilú Batista sea removida del cargo de secretaria general de la Procuraduría General de la Nación. Nadie les ha hecho caso. Después de todo, ¿por qué les preocupa tanto quién ocupa ese puesto?
LOBBY. El defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, fue avistado ayer en la Asamblea. Tranquilos: fue a participar en la discusión, en primer debate, del proyecto que reconvierte al Ministerio de la Mujer en un instituto, y no a buscar votos para su eventual reelección en el cargo.
ZAMBO. El terreno del malogrado Mirador de las Américas es propiedad de la Caja de Ahorros, que lo había dado en concesión a la comunidad chino panameña. El gerente del banco indicó que participará en la reconstrucción del monumento. El primer paso debería ser habilitar un cordón sanitario para que la alcaldesa de Arraiján, mazo en mano, no ingrese.
