DÉJÀ VU. ¿No sienten a veces que en nuestro país todo gira en una increíble espiral? Mulino viajó recientemente a Brasil y ahora se anunció que Lula vendrá a Panamá, para participar en el foro económico de la CAF. Ese no es el único fantasma del pasado. El Ejecutivo supuestamente se alista para hacer compras a AgustaWestland (o a lo que sea en que han disfrazado a esa antigua filial de Finmeccanica); el MOP vuelve a hacer negocios con MECO; las computadoras del Meduca; la desproporcionada compra de alimentos en las cárceles… Todo comienza a parecerse tanto a lo sucedido en el gobierno de Martinelli que es difícil saber si lo que vemos en el juicio Odebrecht pertenece a la primera temporada o es parte de los avances de la siguiente.
ALERTA. Por cierto, muchos ya no recuerdan que, en el juicio de Odebrecht, el Ministerio de Seguridad Pública (Minseg) es parte querellante. A uno de los abogados que representa al Minseg en el juicio parece que se le olvidó en qué consiste este rol, ya que manifestó a la juez Marquínez que apoyaba la solicitud de los abogados defensores para declarar un receso. Habrá que prestar mucha atención para saber en qué lado de la cancha está jugando.
TINACO. Todo el país está viendo la pelea librada entre la alcaldesa de San Miguelito, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) y el contralor de la República, pero resulta que quien podría tener la última palabra en este conflicto es la Corte Suprema de Justicia. La alcaldesa Irma Hernández presentó una demanda de nulidad contra la resolución del 13 de enero de 2026, mediante la cual la junta directiva de la AAUD dispone asumir los trabajos de recolección de basura y la titularidad de los derechos de cobro y recaudación de la tasa de aseo en ese distrito. ¿Qué pasaría si, al admitir la demanda, se decide ordenar la suspensión provisional de los efectos de la resolución impugnada? ¿Acaso las tres compañías que quería contratar la alcaldesa están listas para recoger la basura?
TEMBLEQUE. Las delegaciones que asistieron al Desfile de las Mil Polleras hicieron caso y no aparecieron con carros alegóricos. Eso permitió que el evento transcurriera con más orden y celeridad. Lo que no se entiende es por qué había una tarima presidencial, si ni el presidente ni la primera dama estaban allí. ¿Será que se enteraron del viaje de Mulino en la conferencia de prensa del jueves, como el resto?

