PATERNALISMO. Eso de que la luna de miel con los gobiernos dura seis meses se vuelve a repetir con este. A los que les quedaban ilusiones las perdieron este fin de semana con la noticia de que los diputados repartirán “bonos navideños” de $25,000. Sobre eso surgen varias preguntas, aparte de la tristeza que genera saber que enterraron la posibilidad de rescatar el prestigio de la Asamblea Nacional: ¿Qué diferencia hay entre eso y las partidas que criticaron? ¿Qué parte de que su función es legislar y no ser Santa no entienden? ¿Hasta cuándo van a usar dinero público para beneficiar su imagen y reelegirse? Si la idea es ayudar, que se haga a través del Mides. Alegar que se repartió a todos por igual se traduce en que se repartieron equitativamente la doble moral y lleva a pensar que es un premio por haber logrado consenso para las ratificaciones. La inteligencia de los panameños no se subestima. Entiéndanlo.
TERQUEDAD. Adolfo Beby Valderrama defendió a capa y espada los bonos esos y cuando vio que se le venía el mundo encima lo donó a cuatro oenegés. O sea, donó lo que no le pertenece, de paso, beneficiando su imagen política, porque hasta a conferencia de prensa llamó. ¿Qué parte no le quedó clara?
CIZAÑA. Por ahora, la única que formalmente ha dicho que rechazará los $25,000 es Ana Matilde Gómez, consecuente con su discurso y con lo que la ciudadanía espera de todos los diputados. La que anda que pega el grito al cielo esperando el bono como si se lo debiéramos, con intrigas e indirectas, es Zulay Rodríguez, a quien sus colegas cariñosamente apodan la Yasuri Yamileth de la Asamblea Nacional. Ratificándose en el estatus de lo que no debería ser un diputado.
CARADURA. El que anda tirándosela de buen ciudadano es Ricardo Martinelli, pidiéndoles dizque a título personal a los diputados rechazar los $25,000. ¿Por qué no lo pidió como presidente de Cambio Democrático? ¿Tan claro tiene que ya no controla a sus diputados? En todo caso, que devuelvan eso y todo lo que él les dio en sus cinco años. Porque, en sus palabras, esos $25,000 son una bicoca y una babosada al lado de lo que nos robaron para reelegirse. En su gobierno hasta los representantes recibían más que eso. ¿Con qué cara viene a pedir nada ahora?
TRAPOS SUCIOS. Dice José Luis Popi Varela que publicaráórdenes de compra del Programa de Ayuda Nacional de diciembre de 2013 “para que vean la doble moral de varios que hoy critican”. ¿Con qué moral va a hacer eso, si él también recibió plata del PAN y no ha dicho nada de la partida de $25,000? ¿Hasta cuándo se van a enlodar entre todos? Otra vez: la inteligencia de los panameños no se subestima.
DESUBICADOS. El Teletón volvió a nutrirse este año de donaciones de entidades estatales. En vez de hacerse los bonachones regalando plata de todos nosotros, los contribuyentes, que eso sí es fácil, lo que deberían es asumir el trabajo del Teletón. Eso es lo que les toca. Con buenos gobiernos el Teletón sería un extra, no una necesidad.
PENA AJENA. Para celebrar su triunfo, Miguel Fanovich publicó un tuit que decía así: “Somos Dios primero el Diputado de la República nuevamente. El pueblo así lo decidió”. Pues sí; ese es el español de nuestros diputados. Lo que natura no da.. Susalabao, te diguuu...
ARRASTRÓMETRO. El que andaba ayer pegado cual chicle a Miguel Fanovich era Sidney Sittón, el abogado al que le quedó grande el caso Moncada. Para los que pensaban que Luis Eduardo Camacho y Rómulo Roux no tenían competencia posible en este mundo, pues fíjense que sí…