ESPERANZA. Esta semana el Presidente debe vetar o sancionar el disparatado proyecto que, en un claro atentado contra la libre empresa, prohíbe a los dueños de terrenos cobrar por la prestación del servicio de estacionamientos por lo menos las tres primeras horas de uso. Ya que no hubo sensatez en la Asamblea, ojalá Varela la tenga y entienda que sancionarla sería abrir la puerta para que mañana se regule el cobro de servicios médicos, legales o de lo que a los diputados les provoque.
1 + 1. De esa ley, el que debe explicaciones –creíbles, digo– sobre por qué dejaron por fuera a los hoteles es Leandro Ávila, uno de los proponentes de la maravilla esa. Que explique por qué, de un día para otro, los hoteles (que se quejaban con los centros comerciales, clínicas y locales) dejaron de quejarse, y cuánta coincidencia puede existir para que justo en ese momento fueran excluidos de la ley.
‘SEX AND THE CITY’. La semana pasada, la primera dama fue a acompañar a Olga Sinclair a la inauguración de su exposición en Italia, dejando allá el mensaje de que Panamá apoya a sus artistas. Lo que no queda claro es por qué se hizo acompañar de cinco mujeres, y qué beneficio le trae al país llevar una comitiva tan numerosa. Con una de ellas basta y sobra. Lo demás solo puede interpretarse como turismo.
CONSEJO. El que este fin de semana se fue a repartir bolsas con comida en Chumical fue Jorge L. González, que perdió en ese circuito y de premio le dieron el viceministerio de Vivienda. ¿Con qué plata hará eso? Ya que en su Twitter también promociona actividades oficiales, si la donación es a nivel personal, debería dejarlo claro.
DESCARO. El que revolucionó las redes sociales -y por nada bueno- fue Carlos Sánchez, relacionista de CD, quien tuiteó que Martinelli estaba siendo calumniado y que había que defenderlo, porque dejó obras y “eso es más importante que la honestidad”. ¿Qué tal? Pero como no aguantó la lluvia de críticas, borró el mensaje. Además de cínico es, como los otros defensores de Martinelli, un grandísimo cobarde.
PASANDO PENA. Martinelli sale esta semana a una gira internacional para “denunciar abusos” de Varela. Otra manera de decir que va a ver quién es tan tonto en asilarlo. Debería empezar su periplo en Italia.
MANZANILLOS A BORDO. Por cierto, ¿a quién se llevará en la maleta? ¿A Desalmada Cortés, Alejandro Pérez y Camacho, sus tres fieles sirvientes? Porque Rómulo Roux ni se apareció el viernes por la patética rueda de prensa… Aunque, conociéndolo, su ausencia no es porque recapacitó ni nada parecido. Quizá estaba haciéndole algún mandado por ahí... Pagándole la luz o algo así.