DIVINO. Parece que Rafa Guardia no es mudo. Ayer, finalmente, se dio cuenta de que nadie lo va a salvar y decidió hablar y tirar al agua a sus antiguos aliados. Entre esto, los pinchazos (entre los que están copartidarios, allegados y “allegadas”), el caso de Italia más lo que sabe que le viene, alguien debe estar con un insomnio de padre y madre.
LEALTADES. Emilio Regueira tuiteó una foto con el reguesero Suppose y la tituló“con el man de la plena del momento”. La plena a la que se refiere Regueira es una que anda circulando por ahí contra el gobierno pasado y los escándalos que le llueven. Qué rápido se hizo el loco Regueira, que en el quinquenio pasado no solo “trabajó” en Anati y cantó jingles del gobierno de Martinelli, sino que hasta salió en testimoniales a favor de José Domingo Arias.
CERCO. Valter Lavítola fue condenado ayer a 11 meses de cárcel por corrupción internacional por la desviación de $22 millones en coimas del hospital de Veraguas, que nunca se construyó. Y los descarados locales siguen diciendo que es una telenovela que se va a acabar pronto, cuando cada vez se pone mejor. No les bastó vernos la cara de tontos por cinco años.
PLEQUE PLEQUE. Zulay Rodríguez no solo anda, según cuentan sus propios colegas, molesta porque los panameñistas se le resisten ante lo que pide a cambio de todo, sino que además dice que ella no va a apoyar los proyectos de los oficialistas oficiales (porque hay varios oficialistas light de otros partidos) a menos que ellos apoyen los suyos. O sea, eso importa más que si el proyecto es bueno para la ciudadanía o no. Qué acuerdo de gobernabilidad ni qué ocho cuartos. Para los diputados esto es un vil y vulgar acuerdo de repartibilidad.
¿Y ENTONCES?. Hoy baja otra vez la gasolina. Enhorabuena. Pero…¿y la canasta básica como para cuándo?
DIGNIDAD. Como Varela declaró en Suiza que Martinelli no se enfrentaba a él sino a la justicia, ya salió la superwoman Marta Linares a decir que había pasado pena ajena porque en el extranjero saben lo que se vive en Panamá. Pena ajena nos hacía pasar su esposo cada vez que salía del país. ¿No se recuerdan cuando le pidió a Obama que los panameños entraran sin visa a EU, a lo que Obama le respondió: “siga soñando”? ¿Cuando propuso que Latinoamérica tuviese su bandera? ¿Cuando dijo que quería que el euro circulara en Panamá? ¿Cuando tomó partido en el conflicto de Japón con China por la soberanía de las islas? ¿Cuando dijo que Israel era guardián de la ciudad santa? ¿Y cuando les dijo a empresarios peruanos que se hicieran del poder, porque solo ellos salvarían el país? ¿Qué pasa, doñita? ¿Ni con la lista de los y las pinchadas ha quedado sin ganas de defender a su esposo?