OJO, PUES. La reelección de Rubén De León hoy está casi amarrada, por no decir que está ya asegurada. Y no se ha hablado nada de la agenda legislativa, que en teoría debería ser lo más importante. Cuando ganó su primer periodo, él dejó fuera de esa agenda la ley de salud sexual y reproductiva, en sus palabras, porque tenía sus “propias apreciaciones sobre la ley como católico practicante”. ¿Será que la engavetará otro año más?
PEDIGRÍ. Dice Fernando Carrillo que hoy votará disciplinadamente por la línea trazada por CD. O sea, por él mismo. Hoy es buen día para recordar a qué se opuso él en el gobierno pasado. Emm… no. A nada. Mejor digo a lo que no se opuso: Colón, reformas electorales, “ley chorizo”, blindaje y revocatoria de mandato. Recibió bolsas de comida en pleno cierre de campaña y lo justificó diciendo “todos recibimos”; dijo que no se violentó la separación de poderes; que no cree que se violaron los debidos procesos; que el nepotismo… se da en todos los gobiernos, y la corrupción del gobierno Martinelli fue “la normal”, pero se ha magnificado. Pues sí.
UNIDAD. En el PRD sigue la sacadera de trapos. Los adeptos a Benicio, que apoyan al desconocido Jaime Pedrol, cuestionan que Rubén De León no respetó la línea y se postuló él, y por el otro lado, los que apoyan a De León cuestionan que quiénes son los CDN (que se iban a reunir ayer) para decirles a ellos lo que tienen que hacer, si los diputados, elegidos por el pueblo, son ellos. ¿Alguno de los dos grupos pensará en el partido?