FRUSTRANTE. Estivenson Girón solo recibió una sanción verbal por haber viajado a España y Alemania invitado por empresas privadas. La que lo invitó a Alemania buscaba ser proveedora del Seguro, y Girón dijo en declaraciones públicas que él no le veía nada de malo a eso, pese al claro conflicto de interés y posible tráfico de influencias. A pesar de los dos viajes y ese pensamiento, solo lo regañaron y ya. Ni siquiera una amonestación por escrito. Así no se puede.
SURREALISTA. Un virus informático de dos meses. Eso, contó el ministro Mayo, es lo que tuvo pasando páramos (más páramos, mejor dicho) a la Dirección de Farmacia y Drogas del Minsa, y, por tanto, al país entero. No fueron dos horas, dos días ni dos semanas…¡Fueron dos meses! Fuera de cualquier proporción… Y ahí se tramitan los permisos sanitarios de todos los medicamentos del país. Son vidas las que están en juego…¿qué pasa? ¿Dónde estaban los antivirus? ¿Los backups, respaldos de la información? ¿Nadie pudo arreglar esto en dos meses? No puede ser que haya plata para tantas otras cosas, pero no para estas.
CÍNICO. Frank De Lima, que anda en campaña como si la medida cautelar significara libertad, dice que el gobierno va de crisis en crisis. Si bien es cierto que no tenemos la paz que merecemos y que si no es letargo es tumbo, le recordamos que en el gobierno en el que él manejaba las finanzas públicas y ya vimos los resultados, en este país no había paz ni domingos, ni feriados, ni en Navidad, ni en Semana Santa, ni en Año Nuevo. Le recordamos solo un caso: el 30 de diciembre de 2013 promulgaron la ley (un golazo) de renta mundial, que gravaría las rentas producidas fuera del país. Tuvieron al país en vela hasta el 2 de enero, que empezaron a derogarlo. Si hay un gobierno que tuvo al país en crisis tras crisis fue el de Martinelli, así que por favor.
HISTORIA. Lo otro que hizo De Lima ayer fue cuestionar la transparencia del sistema financiero. Él es el menos indicado para hacer eso. ¿O se olvida de lo que pasó en su gobierno con las acciones al portador?
INTRIGA. Cuando se acabó la instalación de la comisión de Presupuesto, Miguel Salas se fue donde Jorge Iván Arrocha, el candidato del consenso, lo abrazó y se tomaron fotos. Y Santana, el despechado que todavía ayer seguía tirando puyas, los veía desde lejos. Ya, pues, que pase la página o al menos disimule el dolor. Y si no, pues ahí hay otros partidos...