DESCARADOS. Los CD ocasionaron un tranque absurdo en la vía España ayer. Cientos, quizá miles, de panameños llegaron tarde a sus destinos, mientras estos bailaban y se reían. Porque esa es la seriedad que le ponen al asunto: consta en los videos. Pero ay de que les asomen presencia policial o les pidan bajar la música. Ya empiezan a llorar. Y eso que no les han puesto un dedo encima. Pero ellos mismos pasaron una ley para meter presos por dos años a quienes protestaran en las calles y no en las aceras. ¡Presos dos años solo por protestar! Y miren la bulla que hacen por una detención preventiva por no poder justificar 2.5 millones de dólares… Cínicos es lo que son.
PREGUNTO. ¿Harán protesta hoy y mañana los adeptos al martinellismo en apoyo a su muy querida presidenta encargada? ¿O los sábados y domingos son días de descanso que se respetan por sobre todas las cosas?
YA QUE HABLA… Las hermanas de Alma Cortés fueron unas de las que más duro cuestionaron su detención preventiva, lo que hace imposible olvidar a Lourdes, una de ellas, a quien Alma tenía nombrada en el Mitradel (entre otros familiares). ¿Ya la habrán llamado a rendir cuentas por la supuesta lesión patrimonial de 7 mil 200 dólares, por los viáticos que no devolvió de un viaje oficial a Suiza en 2011? Esa, como Alma, es diputada del Parlacen…
RECORDERIS. Dice Mulino que el despliegue visto el jueves en el Avesa no se veía desde la dictadura. A menos que él le llame dictadura al gobierno de Martinelli, le recordamos que para la crisis de Bocas y los cierres en Chiriquí los despliegues del jueves fueron un detalle. Justificables o no, pero los vimos.
CRITICONES. Aunque son los menos, en redes sociales hay muchos panameños criticando el desempeño de los atletas olímpicos en Río. Hasta el que queda de último allá, seguramente ha hecho más que el que más critica en las redes. Ellos no solamente no deberían ser criticados: todos deberíamos sentirnos orgullosos de que, con el poco presupuesto que se le destina al deporte en este país, pudimos enviar a 10 atletas de talla mundial a competir. Eso les cuesta a ellos tiempo, plata y mucho esfuerzo. El que crea que pueda hacerlo mejor, que lo intente.