TRUHANERÍAS. Parece que en campaña los políticos dicen cualquier cosa. Este domingo, cuando Ernesto Pérez Balladares le hablaba a los delegados de Panamá Oeste de sus pretensiones electorales con miras a 2019, pronunció unas palabras que lo dejan muy mal parado. No me refiero a las explicaciones por la privatización de las empresas públicas durante su gobierno, sino a sus opiniones de lo que debe ser un buen gobierno: “En el fondo, Martinelli se robó la mitad de la plata, pero hizo buen gobierno, hizo obras”, proclamó. Claro, comparte plenamente la frase que una vez hizo célebre su vicepresidente Tomás Gabriel Altamirano Duque: “todos los gobiernos roban”.
FLORISTA II: John Almillátegui, el mismo que Ricardo Martinelli indultó en los estertores de su gobierno, solicitó a la Anati título de propiedad sobre el terreno de playa Farallón que estaba a nombre del exdictador Manuel Antonio Noriega y que ahora es del Estado. El solicitante puso un contenedor y lo cercó para quedarse con el atractivo terreno. Habrase visto. Cualquier cosa, consulten con César Segura.
BACANO. Ciertamente, el Gobierno colombiano sigue enredado, ya no en la campaña política en favor de un acuerdo de paz con las FARC, sino en ver cómo salvar el pacto. Pero eso no impide que nuestras autoridades vuelvan a tocar un tema crucial: el restablecimiento de las relaciones comerciales bajo las reglas del comercio libre, que Colombia se resiste cumplir, pese a los fallos de la Organización Mundial del Comercio.
SOMBRAS. Casi todo el mundo conoce a Donald Trump y Hillary Clinton. Pero pocos conocen a Mike Pence y Tim Kaine. El primero es gobernador de Indiana y el segundo senador por Virginia, y ambos aspiran a ocupar la vicepresidencia de Estados Unidos. Hoy se enfrentan en un debate que, de antemano, se anuncia soso ante unos candidatos principales que hablan de racismo rampante, videos de sexo, reinas de belleza y cualquier otra cosa que sirva para llamar la atención.
MACHOS. En Japón varios políticos decidieron colocarse vientres falsos para exhortar a los hombres a participar en las tareas domésticas. Un video de la campaña los muestra subiendo escaleras, transportando las compras o esperando a que alguien les ceda su asiento en el autobús. Es algo que muchos de los siete machos que abundan por estos lares deberían practicar.