VERRACOS. Las palabras de Juan Carlos Vélez, de la campaña del “No” en Colombia, han causado estupor por lo maquiavélicas: “Unos estrategas de Panamá y Brasil nos dijeron que la estrategia era dejar de explicar los acuerdos para centrar el mensaje en la indignación”. Inevitablemente podríamos pensar en JP y SS. Goebbels sigue vigente y está entre nosotros.
PERICLES. Hoy a las 5:00 p.m. concluye el período de postulaciones para magistrado del Tribunal Electoral. Entre los que aspiran figuran: Ceila Peñalba, Javier Ordinola y Alfredo Juncá, quien hace poco renunció al Partido Panameñista. Diputados: mucho ojo en la selección del relevo de Erasmo Pinilla. Ya saben lo que pasó en el período pasado.
CRUSTÁCEOS. A propósito de la Asamblea, ahora sabemos que lo que metieron en las reformas electorales no solo fue un camarón. Nos han preparado ceviche con marisco podrido que servirán en las próximas elecciones.
GENIOS. A todos alguna vez se nos ha prendido el foco hasta que nos pasa como a Trespatines: caemos en la cuenta de que la rueda es un invento viejo. Pero pocos tienen la creatividad, la destreza y los conocimientos necesarios para hacer investigaciones, descubrimientos o contribuciones de gran impacto. Esta semana se han revelado los nombres de los premios Nobel que rinden mérito a estas personas excepcionales. Vean nada más lo que hicieron los galardonados en química (Jean Pierre Sauvage, Fraser Stoddart y Bernard Feringa): máquinas moleculares mil veces más finas que un pelo, que podrían revolucionar nuestro mundo, más de lo que ya ha hecho la nanotecnología. He aquí la diferencia entre ocurrencia y ciencia.