EJEMPLO. En Panamá, las cosas están al revés. Mientras las bandas reciben puntualmente su “barrio seguro”, los jóvenes que se esforzaron por destacar su talento en el concurso de coros polifónicos, auspiciado por el Ministerio de Educación, siguen sin recibir sus premios. A lo mejor el Meduca espera el “Black Friday” para comprarlos con descuento.
PREGUNTITA. Sería muy bueno que el Ministerio de Obras Públicas fuera pensando qué va a hacer con las obras de reparación del puente de las Américas, que al parecer no acaban nunca y provocan una clase de tranque a la medianoche que causa espanto. Señor ministro, recuerde que vienen las fiestas de fin de año, y sobre todo en el mes de diciembre el tráfico está inaguantable.
CIBERATAQUE. El “hackeo” del viernes pasado afectó a unas mil millones de personas en todo el mundo. Lo novedoso del evento fue que por primera vez se usaron de forma masiva los televisores y refrigeradoras, junto con otros electrodomésticos, como parte de la red mundial de computadoras y tabletas que forzaron el colapso de la internet. Los simples mortales podemos ayudar mucho cambiando la contraseña de nuestros aparatos y evitando bajar programas pirateados a nuestros equipos. Si no ponemos de nuestra parte, la internet de las cosas se puede transformar en la red de la catástrofe.
REVUELVO LA MIRADA. En las redes sociales siguen los escarceos entre los distintos bandos de los culturosos, que cuestionan los amiguismos y las influencias en el premio Ricardo Miró. Hace varios años que existe un tufillo que persigue a los ganadores del certamen literario más importante del país. Quizás sea tiempo de reformarlo y enfocarse únicamente en premiar a autores nuevos y trabajar con un jurado seleccionado al azar para cada categoría. Lo demás es puro cuento, y no muy bueno.
HISTÓRICO. Faltan 15 días para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, que, sin importar sus resultados, serán históricas: ya sea porque se elija a la primera mujer presidenta de ese país o porque se escoja al que puede ser su último mandatario y causante de la gran debacle de la tierra de las barras y estrellas. Por si acaso, aproveche y enciéndale un cirio a san Judas Tadeo, defensor de las causas difíciles.