ADIÓS A DON VÍCTOR. Ayer se nos fue Víctor Raúl Vásquez, maestro del periodismo deportivo. A nivel radial, fue un innovador que trajo a Panamá el pase en directo a los estadios y entre los coliseos, para conocer de primera mano lo que allí ocurría. Sus opiniones y análisis serán extrañados. Hasta siempre, maestro.
MEMORIAS. La última vez que los Cachorros de Chicago fueron anfitriones de una serie Mundial fue en 1945, cuando en Panamá los partidos políticos andaban revueltos y un expresidente de la República estaba en el exilio. Ahhh, ¡qué tiempos aquellos!
LA VENGANZA DE FP. Parece que en una gran mayoría de los escándalos del gobierno pasado, siempre está presente la casa de valores Financial Pacific (FP). Los fondos pedidos en préstamo a la Caja de Ahorros se usaron para pagarle a FP. Los muertos y tuertos de la ‘Ley Chorizo’ fueron el resultado de una maniobra para fortalecer el sector minero, con el cual se hacían suculentas transacciones de bolsas por medio de FP. Después de todo, ¿qué ha sido de la investigación de la misteriosa desaparición de Vernon Ramos?
¿CUÁNDO FUE LA GUERRA? El programa de reparaciones de las calles en la ciudad de Panamá tiene las vías del corregimiento de San Francisco que parecen que estuvieran en Mosul o en Alepo. Está muy bien que el MOP finalmente haya recordado que existe la ciudad de Panamá, pero si van a afectar el tráfico de la manera que lo han hecho, entonces deberían trabajar con turnos rotativos para terminar con estas reparaciones. Recordemos que las obras pasan, y las molestias quedan.
ELECCIONES. El domingo, un grupo privilegiado de delegados deberá escoger a una directiva que llevará adelante los destinos de una importante organización que el país necesita para las presentes y futuras generaciones. Esas elecciones marcarán un antes y un después. Por supuesto, me refiero a la elección del Comité Olímpico de Panamá, que claramente presenta una opción entre los viejos fantasmas de la politiquería y una visión renovada de lo que el deporte puede ser. Ojalá los resultados no nos hagan extrañar la era de Melitón Sánchez.