TAL CUAL

ZONA ROJA. En tiempos de celebración de la  Conferencia Internacional Anticorrupción, las autoridades anuncian la captura de uno de los más buscados: David Viteri. Estaba, ni más ni menos, en el Hotel Trump, de Punta Pacífica. Es vecino de Gerardo, el pariente portuario del presidente Juan Carlos Varela.

¿CONNIVENCIA?. Quienes  dejan un signo de interrogación son los de  la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá. El gremio emitió  un comunicado en el que  da  por hecho las denuncias de la tropa de abogados de los procesados por los presuntos casos de corrupción. Algunos de ellos son empresarios y políticos de alto perfil. Por supuesto que importan las formas y se requiere un clima de estabilidad. Pero recuerden una regla de oro: la impunidad espanta a las inversiones.

SOMBRERAZOS. Si en el varelismo pensaban que con Pedro Miguel González como secretario general del Partido Revolucionario Democrático la tenían más fácil por su rol actual en la Asamblea, vean las consideraciones del diputado. “Nuestros adversarios: o son muy corruptos como el gobierno pasado, o son muy incapaces como este gobierno de Juan Carlos Varela”. La batalla por el reemplazo de Erasmo Pinilla en el Tribunal Electoral será más que encarnizada. Y eso que faltan más de dos años para 2019. Reserven palco.

EL ENVIADO. Algunos dijeron casi con sorna que Varela fue a Cuba en otra misión, tal vez por agradar a Roma. Eso sigue siendo otra incógnita. Pero adivinen quién sí estuvo en La Habana: el nuncio apostólico del Vaticano en Panamá, Andrés Carrascosa.

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