TAL CUAL

EFEMÉRIDES. Hoy es el Día Internacional de los Derechos Humanos y en este tema el país mantiene una mora de varias décadas. Siguen pendientes los desaparecidos de la época de los militares, los muertos en la invasión y mucho más recientemente la brutal represión provocada por la ley chorizo en Changuinola, San Félix y Colón, que causaron luto y dolor en muchas familias panameñas. Prohibido olvidar.

ABANDONADOS. La Defensoría del Pueblo acudió esta semana al pabellón 17 de La Joyita, donde esencialmente los privados de libertad son adultos mayores con diabetes, enfermedades mentales, y en algunos casos están conectados a bolsas urinarias e incluso hay tuberculosos y portadores del VIH. Estos son los que debían recibir país por cárcel y no la banda de cuatreros que nos asaltó y saqueó. Aquí es donde de verdad se demuestra que hay justicia selectiva para los encopetados.

EXPLICACIÓN. Todavía el alcalde José I. Blandón no ha justificado la razón del aumento de los permisos de construcción. Si estos dineros se dedicaran a corregir los entuertos que los propios constructores han causado, seguramente todos respaldaríamos la medida. Las tasas y los impuestos no son justos porque sean legales, sino porque son legítimos. La legitimidad de este aumento la dará el uso específico que reciban esos fondos. Ni más ni menos.

POSIBILIDAD. Una lección importante del operativo antitranque de esta semana ha sido que aquellos sitios en los que hay policías de tránsito en las esquinas no se produjo tranques. Parece que después de todo, la falta de cortesía en el manejo sí tiene que ver efectivamente con el tema. Si es así, ojalá se mantenga esa parte del operativo por el tiempo necesario hasta que la gente se acostumbre a respetar los derechos de los demás.

DESILUSIÓN. La investigación independiente sobre el dopaje de los atletas rusos ha revelado que aproximadamente mil deportistas en 30 disciplinas distintas usaron medicamentos y sustancias sospechosas para mejorar su rendimiento deportivo. El mensaje que reciben los jóvenes del mundo es que se puede hacer cualquier cosa para ganar. Atrás quedó el honor y el juega limpio de los deportes clásicos. Lástima que la corrupción también embarró al deporte.

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