TESIS PEREGRINA. La delegación de alto nivel del Ministerio Público partió finalmente para Washington ayer martes, y no el lunes como dijo esta columna. Aparentemente, el tema principal de la visita es darle seguimiento al FIFAgate, y de colada metieron a Odebrecht. Sin embargo, los voceros de la Procuraduría indicaron que las identidades de los coimeados son reservadas y que no se pueden divulgar, porque así lo exigen las normas de Estados Unidos. Ni las de allá, ni las de acá exigen esa reserva. Déjense de cuentos y hagan su trabajo. El pueblo quiere saber todos los nombres y toda la verdad.
SIN APURO. Mientras tanto, y después de una semana de haber reventado la noticia del coimón de los $59 millones, seguimos esperando a que los fiscales que se quedaron en Panamá hagan algo. En Colombia, al día siguiente de las divulgaciones, los fiscales allanaron las oficinas de Odebrecht. Aquí parece que están esperando que los documentos se conviertan en confeti, como lo hizo la firma de abogados más famosa del mundo. Por otra parte, vale la pena recordar que una misteriosa empresa brasileña compró Financial Pacific y borró sus archivos. ¡Hasta cuándo con la impunidad!
COMPARACIÓN. 59 millones de dólares es una cantidad superior a la del presupuesto anual del Instituto Conmemorativo Gorgas, al del Instituto Nacional de Cultura, y al del Ministerio de Ambiente, por solo mencionar algunas instituciones. Nada más pensar que solo se divulgaron las coimas pagadas en 4 años, da mucho que pensar en lo que pudo pasar antes y después de esos años.
HITO. Las importaciones de alimentos y granos en el año 2016 han roto todas las marcas históricas. Los silos de almacenamiento en casi todo el país están al tope, y los productores nacionales están inundados con sus cosechas. Durante el primer gobierno de Arnulfo Arias se acuñó el término “estar en la papa” para referirse a los amigos del poder que eran beneficiados con cuotas de importación del tubérculo. Hoy en día, podríamos decir “estar en el arroz”, porque ya no se sabe qué hacer con tanto grano importado. Los campesinos los recordarán claramente en 2019.
RÉQUIEM. La actriz Carrie Fisher nunca tuvo la carrera cinematográfica que se merecía, pero su caracterización de la princesa Leia en La Guerra de las Galaxias le ganó el afecto y admiración de millones de personas en todo el mundo. Para todos los jóvenes que tuvieron en su personaje a su primer amor, siempre será su princesa. Que la fuerza te acompañe.