TAL CUAL

VERSÁTILES. La compañía constructora más famosa de Latinoamérica es capaz de construir puentes, túneles, aeropuertos y gasoductos, por solo mencionar algunas de sus especialidades. Semanas atrás supimos que ellos hacían los términos de referencia para los pliegos de las licitaciones en las que participaban en Panamá. Parece que también se han especializado en la redacción de los comunicados en los cuales se exige que la propia empresa sea investigada y que se le mantengan los contratos que ya están andando. En verdad somos un país de cómicos.

EL EJEMPLO. Una entidad que debería dar un paso adelante para cancelar el contrato con Odebrecht es el Municipio de Panamá. Señor alcalde, más allá de los tecnicismo y legalismos, existe la ética y la moral política, que obligan a dar un buen ejemplo, sobre todo a los jóvenes, de que el crimen no paga. Mantenerle el contrato a los brasileños es igual a escupir nuestra bandera, porque envía el mensaje equivocado.

A LA CALLE. Ayer, algunos representantes de la sociedad civil acudieron a la avenida Perú a piquetear a la Procuraduría para que se haga justicia en Panamá, y exigieron a la Contraloría que se realicen auditorías a todos los proyectos de Odebrecht en el país, y a los funcionarios, pasados y presentes, vinculados a estas obras. Es hora de que todos los panameños nos sumemos a esta causa. Solo con más justicia limpiaremos la imagen de Panamá.

PELIGRO. Hablando de justicia, algunos fiscales y jueces del sistema penal acusatorio están considerando renunciar porque enfrentan demasiado trabajo que deben atender con las uñas. Quizás los 35 millones de dólares del parque Omar puedan ayudar mucho a mejorar nuestro sistema de justicia.

FESTIVOS. En noviembre, el ministro del MIDA estuvo muy activo repartiendo banderitas. Ahora, según se puede ver en la página web de su institución, el fotogénico ministro está disfrazado como san José para una posada. Ojalá tuviera tanto tiempo y dedicación para atender a los productores panameños antes de que lleguen los Reyes Magos, no vaya a ser que los deje plantados y se ponga su sombrero pintado para ir al Desfile de las mil polleras.

CONSEJO. Aunque ese día no pudo atender asuntos vitales para el Estado, sí asistió al lanzamiento del operativo Verano Feliz, oportunidad que usó para advertirle a la población que no acudiera borracha a las playas y ríos. Palabras más, palabras menos, dijo que se tomaran dos Tylenol, tomaran una sopa o durmieran más para quitarse la borrachera. Para decir eso no necesitó al Gabinete.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL