UNIVERSAL. El domingo Meryl Streep dio un discurso al recibir el premio honorífico Cecil B. DeMille en los Globos de Oro que deberíamos aprendernos todos los seres humanos. Es tan universal que pareciera que lo hubiera escrito para los panameños especialmente. Nos convendría aprenderlo de memoria y rezarlo a diario. Lo más trascendente: “Cuando los poderosos utilizan su poder para acosar a otros, todos perdemos”; “Necesitamos que la prensa con principios defienda y saque a la luz todas las historias para que los poderosos respondan por sus actos”, “Y ese instinto de humillar, cuando además lo hace alguien con una plataforma pública con poder, se filtra a todos los ámbitos, y como que le da permiso a las demás personas a hacer lo mismo”. “Hollywood está lleno de extranjeros y si los echamos a todos no tendremos nada que ver, solo fútbol y artes marciales que no son arte”. Magistral.
NO SE SABEN EL HIMNO. Está comprobado que muchos panameños no se saben el himno nacional. Se han dado varios incidentes hasta de artistas que en pleno canto han olvidado o confundido estrofas. Y ayer volvió a pasar: en los actos solemnes de los 53 años de la gesta del 9 de enero, la mitad de los funcionarios del Estado que acompañaban al presidente cantaban una estrofa distinta a la que iba. Una repasadita del himno no les vendría mal.
MENOS MAL. Los reclamos de la ciudadanía y del Gobierno a la justicia para que actúe enérgicamente parece que le han llegado a Ayú Prado, porque ayer cuando se despedía de los curas en la iglesia de La Merced, en los actos de conmemoración de la gesta del 9 de enero, les decía: “Estoy haciendo mi trabajo, estoy haciendo mi trabajo”. Menos mal...
ESPERANZA. “El país tiene derecho a saber quiénes recibieron coimas de Odebrecht”, dijo el domingo la canciller panameña en una entrevista por televisión. Por lo menos, hay alguien del Gobierno que no solo lo piensa, sino que lo dice. Hay esperanza.