CUATRO GATOS. Era un viernes de quincena, después de las 4:00 p.m. y con un sol de verano abrasador, sin embargo, nada de esto importó para que los cientos de panameños vecinos y usuarios del parque Omar, en un superejercicio de participación ciudadana, le exigieran al secretario de Metas, Carlos Duboy, que dejen a este pulmón verde en paz y se lo entreguen al municipio. Además, algunos exaltados ciudadanos le reclamaron que el parque tiene dos años sin mantenimiento; así como también cuestionaron por el uso de los fondos públicos para este tipo de proyectos, y le ofrecieron ideas de dónde invertir mejor nuestros impuestos. Esto sí es el ‘Pueblo Primero’.
FALTA LA MITAD. Hablando de los $59 millones pagaderos por Odebrecht, faltan los otros $59 millones en manos de los coimeados. La Fiscalía General de Cuentas debería pedir los nombres de la listita para cautelar los lujosos automóviles, yates, condominios, mansiones, fincas, aviones, helicópteros, acciones, y otros bienes para asegurar que los $118 millones se puedan recuperar en beneficio del país.
CÁLCULO. Según los fiscales brasileños de la Operación Lava Jato, el cartel de empresas constructoras que coimeaba a los políticos cariocas pagaba en promedio el equivalente al 3% del valor de un proyecto como coima. Con ese parámetro, los $9 mil 200 millones en contratos en Panamá deberían representar, teóricamente, $276 millones en coimas. Según las autoridades brasileñas, el sobrecosto promedio de los proyectos corruptos era de un 25%. Eso significa unos $2 mil 300 millones en sobrecostos para Panamá. Eso representa más dinero que el presupuesto educativo del país. Solo especulando, la verdad del caso Odebrecht debe estar entre los $59 millones y los $2 mil 576 millones, entre coimas y sobrecostos. Esto es solo una especulación que espero los fiscales puedan negar por completo.
PATRIA. Para lavar $59 millones se necesitan muchos cómplices y facilitadores. Banqueros, abogados, contadores, corredores de bienes raíces, operadores bursátiles y un largo etcétera. Señores del centro financiero, este es un hermoso momento para que colaboren con la justicia, informando acerca de los mecanismos y destinos de los fondos mal habidos. No hay secreto profesional ni reserva bancaria que proteja este saqueo.