DRAMA. Alma Cortés repitió ayer su libreto de actriz de tragicomedias. Se hace la víctima en las investigaciones por supuesto enriquecimiento injustificado, dice que los hijos de su jefe no vendrán al país a enfrentar la justicia por recomendación de sus abogados y anuncia que, al igual que José Raúl Mulino, Rómulo Roux y compañía, va por una candidatura presidencial en Cambio Democrático. No sabemos si era un chiste o una amenaza.
YO NO FUI. Por cierto, ahora nadie sabe nada de los sobornos pagados por Odebrecht, que han provocado la indignación de quienes se preocupan por el país. En el desfile de ayer los indagados intentaron mostrarse sorprendidos ante las cámaras. Pero el papel más patético lo desempeñaron los abogados. Al parecer, también cobran por llorar. ¡Pobrecitos!
TODO GRATIS. Bueno, en el papelón de la semana también compite por un lugar destacado el presidente Juan Carlos Varela. El pasado lunes, al entregar la orden de proceder para rehabilitar 55 edificios en San Joaquín, dijo: “Aquí nadie va a tener que pagar nada”. ¿Es presidente o está en campaña política? Tremendo mensaje, mientras que el resto del país paga hipotecas de hasta 30 años.
AYÚDAME, BALDOR. La explicación de por qué la letra de nuestros préstamos hipotecarios aumentará empieza por clases de matemáticas y termina con un doctorado en ciencias financieras. Hay que estar pendiente de la tasa Libor (Londres), de los tipos de interés de la Reserva Federal (Estados Unidos), de nuestra falta de cultura de ahorro, de las crecientes deudas de nuestros vecinos y hasta de los malapaga. No sé en qué momento nos timaron. Si fue cuando firmamos el contrato con el banco o cuando nos enseñaron aritmética.
ENGAÑOS. Ayer, una hora antes de que empezara la concentración contra la corrupción frente a la iglesia del Carmen, un hombre portaba un letrero gigante que invitaba a los autoproclamados apóstoles Manuel Ruiz y Edwin Álvarez a curar a los niños con enfermedades terminales en los hospitales. No sé si era crítica o alabanza, pero lo cierto es que estos señores bien pudieran ser demandados por publicidad engañosa.
ANARQUÍA. Un camión articulado se estrelló este martes con una parada de La Pita de La Chorrera. Los conductores de equipo pesado se han convertido en los nuevos reyes sobre ruedas del asfalto. Parece que los conductores de los “diablos rojos”, a los que les pagamos 25 mil dólares para que salieran de las calles, encontraron oficio. ¿Y la ATTT? Bien y usted.