CHASCO. A quienes esperábamos que el Ministerio Público de una vez por todas nos informara en vivo y en directo sobre el estatus de los casos de alto perfil que maneja, nos llevamos una desagradable sorpresa con el publirreportaje, pregrabado y en cadena nacional que quisieron hacer pasar como una rendición de cuentas. Señores, esto no es relajo. Alguien debería aconsejarles cómo lograr una comunicación efectiva.
LA PIRAGUA. En la cadena nacional de ayer, que además debió costar varias decenas de miles de dólares, la procuraduría presentó las historias de vida de abnegados funcionarios y se nos pidió a los panameños que tuviéramos confianza en el Ministerio Público. La confianza se gana con los actos, no con las palabras. Señora procuradora, devuélvanos la confianza y a Panamá el respeto internacional que se merece. Demuestre que lo que dice es verdad. Nada de maquillaje, por favor.
LA QUERELLA. Esta semana el Gobierno prometió anunciar al ministro que será el querellante a nombre de todo el Estado en el caso de Odebrecht. Ojalá recuerden pedir la multa que establece el artículo 51 del Código Penal y que representa el doble de los $59 millones pagados en coima. Por si acaso, no se necesita una querella para recuperar los 22 millones en las cuentas de los “bebés” en Suiza. Hay que pedirlos para que no los perdamos. De nada.
HACIA LA OSCURIDAD. A Edemet, la ASEP o cualquier otra institución con combinación de letras del alfabeto, se les avisa por si aún no lo saben, que las luminarias en Albrook que comunican el campus Harmodio Arias Madrid con la terminal de transporte están apagadas. No sabemos si porque están quemadas o por falta de mantenimiento. Ojo, que esa zona es muy transitada por estudiantes, turistas o todo el que va a buscar su transporte. No dejen que se convierta en otra boca de lobo para favorecer a la delincuencia.