DESPLATADOS. Como la crónica de una muerte anunciada, Odebrecht está teniendo serios problemas en conseguir el financiamiento de aproximadamente mil 400 millones de dólares para terminar la línea 2 del Metro. Era innecesario exponer al país a la incertidumbre de las próximas semanas y meses por este tema. Los políticos sabían que esto podía pasar y jugaron a la ruleta rusa con el patrimonio del Estado. Al jugar con fuego, usualmente se termina quemado.
EL MOGOLLÓN. Hablando de carnavales y a tres semanas del martes, la ciudad de Las Tablas sigue a la espera del acuerdo municipal que restringirá las tunas tradicionales a solo dos. Presumiblemente, este sería el último año de la gente de Punta Fogón. Los patrocinadores siguen presionando para limitar el número de tunas, pero al final debería ser el pueblo el que tome la decisión.
SENTIDO COMÚN. Una familia beneficiada por Techos de Esperanza en la provincia de Los Santos, decidió arrendar su casita para los carnavales. Al igual que miles de familias en Azuero, el ingreso proveniente de estos alquileres les permite a estos hogares mantener a sus hijos en la escuela, quizás comprar maíz para las gallinas o tal vez comprar una vaquita para producir leche. La amenaza de quitarle su casa a alguien que de verdad lucha por dejar de ser una carga para el Estado es una infamia. Afortunadamente el Gobierno recapacitó y dejará a esta familia en paz.
ESPERANZADOS. El fin de semana algunos constructores panameños estaban celebrando que nuestro país había sido seleccionado como sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe del año 2022. Ahora que los brasileños salen del camino, y otras empresas extranjeras enfrentan duros cuestionamientos, parece que los nacionales llevan chance de ganarse el oro en esta competencia.