ESPERA. A pleno sol, los de la Fuerza de Tarea Conjunta Águila esperaron ayer por más de una hora al presidente Varela. No se desmayó ninguno, lo que indica que por lo menos están en condiciones. Esperemos que puedan recuperar los espacios que el crimen organizado y la delincuencia le han robado a los buenos ciudadanos y que el grupo no se corrompa.
ENHORABUENA. Un anteproyecto de ley de imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, presentado por Aedusma, Generación Movin, Generación sin Límite y Movin, pasó la revisión técnica de la Asamblea y será discutido en la Comisión de Gobierno de la Asamblea el próximo 3 de abril. Ojalá la Asamblea le dé prioridad a estas iniciativas, así como le da a otras que solo responden a sus intereses.
AHORRO. Y ahora que estamos en modo ahorro de energía debido a los apagones recientes, el Santa Elena Strip Mall –que tiene cuatro recursos en la Corte– deja todas las luces de sus locales prendidas en las noches. Por culpa de ellos, al sector de Altos del Golf, San Francisco, le pueden racionar la energía. Señores, apaguen las luces.
OBSEQUIO. ¿Por qué el magistrado Cecilio Cedalise en vez de cultivar su ego, regalando un libro de su autoría, mejor no les regala a sus colegas un ejemplar de la Constitución? Y la Corte, encima, enviando comunicado de prensa de semejante oda a Narciso. Lo que queremos es que expliquen en detalle cuál es el estatus de los casos de Martinelli, por ejemplo.
RENUNCIAS. Hace unos días Rómulo Emiliani, obispo auxiliar de San Pedro Sula, en Honduras, renunció a su cargo y dijo las razones. Acá en Panamá los altos funcionarios renuncian y punto, y no dan ninguna explicación. Y si acaso a veces algunos dicen que por “razones personales”. Aunque una vez –hace años– un presidente panameño renunció porque tenía dolor de garganta, es decir, dijo cualquier excusa, los funcionarios deberían decir por qué se van.