TOPES. La propuesta de establecer un tope de 12 millones de dólares para las donaciones privadas de los candidatos presidenciales de 2019 es un escándalo. Entendamos que el próximo gobierno tendrá un presupuesto anual de unos 25 mil millones de dólares, lo que en cinco años significará más de 125 mil millones de dólares acumulados. Toda esta ricura incluirá la línea 3 del Metro y sucesivas otras obras de infraestructura que hacen muy interesante invertir en las campañas. Hasta cuándo con la democracia hipotecada.
CONTRAPUNTO. La “corrección judicial” ocurrida en Venezuela el fin de semana da mucho que pensar, pero sobre todo empieza a demostrar que el régimen de Nicolás Maduro hace aguas. Alguien está despertando en Venezuela.
LOS TRANSPARENTES. Se supone que hoy debe entregarse de forma confidencial, reservada, silenciosa y cuasi ultrasecreta el informe que preparó la supercomisión de tres diputados sobre las prácticas de donaciones y contratos por servicios profesionales que hace la Asamblea Nacional. ¿Quién dijo que aquí hay tapadera?
ARRANQUE. Hoy se encarga formalmente del Ministerio de Ambiente Emilio Sempris, profesional de mucha experiencia en el sector ambiental. Esperamos que su gestión sea recordada por poner a raya aquellos intereses nocivos que perjudican a los ecosistemas de la nación.
TRUMPISMO. Por si acaso alguien tenía dudas, aquí está una joya del presidente No. 45 de Estados Unidos, cuando fue entrevistado por Larry King hace un par de años: “a mí me gusta el nepotismo”. Le gusta tanto que su hija y su yerno tienen su oficina en la Casa Blanca.