‘INTERPOLEANDO’. En las redes sociales estuvo circulando la falsa noticia de que Estados Unidos no es parte de Interpol. Ese país tiene una oficina de enlace con la Agencia en Washington D.C., y hasta tuvo un ciudadano como presidente de Interpol, de nombre Mark John R. Simpson.
LA ESPERA. Ayer, el alcalde capitalino, José Isabel Blandón, había convocado a los medios para la ceremonia de entrega de la orden de proceder para la demolición del edificio Edem en avenida B. Por alguna razón, había la expectativa de ver una grúa demoliendo la pared, o un afortunado explosivista detonando dinamita. Los rituales de la burocracia no necesitan tanta exposición. Ahora a deshojar la margarita para esperar la fecha real de la demolición.
¿Y ENTONCES? Hablando de órdenes de proceder, hace un tiempo se entregó la respectiva para renovar la piscina Adán Gordón. Todavía no se sabe si la piscina se mantendrá en el olvido como su homónimo, el legendario Olímpico Solitario. Quizás si decimos que esta maravillosa piscina puede servir para la Jornada Mundial de la Juventud, le metan el acelerador.
BOMBEROS PIROMANÍACOS. La cruel tortura de un gato registrada en un video circulado ampliamente y transmitido por las televisoras locales, ha dado pie a que la escuela a la que asisten los protagonistas los expulsara. Aparte de estigmatizarlos, el colegio de marras no atendió la enorme necesidad de afecto y de apoyo psicológico que tienen estos estudiantes. A dos cuadras de ese plantel se ubica la Fundación San Francisco de Asís, en la cual seguramente los chicos hubiesen podido aprender sobre el amor a los animales, y superar su trauma personal.
BIENVENIDOS A NOTTINGHAM. El anuncio de que el Gobierno Nacional se ha comprometido con el GAFI y otras organizaciones de tres y cuatro letras, para tipificar la evasión fiscal como un delito, ha provocado una corredera entre los especialistas del negocio de “protección de bienes” para blindar a sus clientes contra cualquier futura regulación. Para el resto de los panameños, solo nos queda rezar para que Cucalón o algún clon no vuelvan a encargarse de la Dirección General de Ingresos.