‘E$SE$’. Un letrero con el logotipo del Gobierno Nacional, que decía que “la construcción de la caseta de espera para transporte” de Los Pozos, en Herrera, había costado 29 mil 100 dólares con 65 centavos, le causó más que un dolor de cabeza al alcalde de ese distrito, que apenas tiene unos 8 mil habitantes. Con esa plata, seguro se podía construir media docena de casetas de ese tipo en un lugar con tantas necesidades. Pero el alcalde Carlos Gutiérrez dice que eran al menos siete casetas, que el problema fue la ortografía, porque al letrero le faltó la letra s. Esperemos que, en efecto, sea eso, porque sobreprecios empieza y termina con s.
ALGO SERIO. Este mundo es demasiado pequeño. Nadie escapa del terrorismo y menos un país de tránsito como el nuestro. La advertencia hecha la semana pasada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de que Panamá estuvo en la mira de Samer el Debek y Ali Kourani, a quienes se les formuló cargos por terrorismo, parece de terror. Pero desde hace tiempo lo vienen diciendo los israelíes. De hecho, el 23 de abril pasado nuestros vecinos ticos detuvieron al somalí Ibrahim Qoorheen por sospechas de terrorismo, luego de haber estado en Panamá como “migrante extracontinental”.
TÍO SAM. A propósito de temas regionales, Donald Trump recibirá en Washington el próximo domingo a Juan Carlos Varela. Hasta ahora se ha mencionado como parte de la agenda el narcotráfico, la seguridad y la crisis de Venezuela. Que vaya muy bien preparado, porque ya sabemos que Trump piensa que su país “entregó estúpidamente” el Canal de Panamá“a cambio de nada”.
DESPATARRADOS. Los hombres a quienes les gusta desparramarse cuando van en un puesto del transporte público incomodando a los que van al lado, especialmente si son mujeres, serán amansados. Lástima que no sea en Panamá. Esta práctica de abrir las piernas al máximo, conocida como manspreading, fue prohibida en los buses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid. También se conmina a los viajeros a no llevar mochila en la espalda con la que agreden al resto. ¿Les parece familiar?