SUSPICACIAS. Cuatro días después de que el presidente de la Corte Suprema de Justicia, José Ayú Prado, recibiera al presidente de la Asamblea, Rubén De León, supuestamente para explicarle el fallo que declaró inconstitucional las donaciones y subsidios del Legislativo, la Comisión de Credenciales, Reglamento, Ética Parlamentaria y Asuntos Judiciales (así de rimbombante es el nombre) archivó 12 denuncias contra los togados de la Corte. Puras coincidencias. No pensemos mal.
‘RICHARD’. Por cierto, en esta reunión, el secretario de esta comisión legislativa, Rony Araúz (miembro de Cambio Democrático), cuando leyó la denuncia del jefe de su partido -hoy preso en Estados Unidos- contra cinco magistrados de la Corte, prefirió pronunciar su nombre en inglés: Richard Martinelli Berrocal. ¿Por qué será?
TÍN MARÍN. Hablando de diputados, hoy la bancada del PRD nos dirá quién será su ficha para presidir la Asamblea en el año preelectoral. Pero no dejan muchas opciones: Benicio Robinson o Quibian Panay. Más de lo mismo por donde se le mire. De las otras bancadas ni se diga.
RECURSO ESTRATÉGICO. Los informes entregados ayer por la Autoridad del Canal de Panamá -al cumplirse el primer año de la inauguración del tercer juego de esclusas- son alentadores, no solo para los panameños, sino para el comercio global, especialmente porque el año pasado el diario The New York Times publicó un reportaje titulado ‘Lo barato sale caro’, en el que se decía, entre otras cosas, que la desaceleración del comercio afectaría el éxito del Canal. Más allá de si se cumplieron o no los presagios de aquellos “expertos” citados en la nota, debemos pensar en cómo encontrar nuevas fuentes de agua, así como invertir mejor los fondos que aporta esta obra al Estado.
POLUCIÓN. Los vecinos de Plaza del Rocío, en Villa Zaíta, están que trinan porque la planta de tratamiento no funciona, por lo que las aguas servidas van directamente a una quebrada. ¿Dónde está el Ministerio de Ambiente? Todo esto termina en la bahía de Panamá, en cuyo saneamiento hemos destinado la friolera de mil millones de dólares.