ARTRÓPODOS. Con tantas noticias importantes como el G-20 y la crisis venezolana, un bicho que parece insignificante ataca de forma silenciosa y letal. Solo vive dos semanas o un mes, pero se reproduce por miles de millones. Se trata del mosquito Aedes aegypti, causante del dengue, chikungunya, zika y fiebre amarilla. Lo peor es que cada nueva generación es más resistente a los insecticidas. Necesitamos más gente como Carlos Finlay y William Gorgas.
MICROORGANISMOS. Hablando de males ignorados, la OMS advirtió ayer que la bacteria causante de la gonorrea se ha hecho cada vez más resistente a los antibióticos tradicionales. Y nosotros acá pensando en pajaritos en estado de gravidez.
¿DESAIRE? En noticias menos trascendentes que mosquitos y bacterias, la primera dama de Polonia, Agata Kornhauser-Duda, hizo ayer lo que muchos habrían querido. Dejó con la mano tendida a Donald Trump y se fue directo a saludar a la bella Melania. Ya sabemos del jalón de manos que Trump le dio al desprevenido Shinzo Abe; del desaire que le hizo a Angela Merkel; y de lo que piensa de las mujeres en general. Claro, la polaca lo saludó después. Pero esos segundos no tienen precio.
REVÉS. A propósito de gente prepotente, ayer Ricardo Martinelli perdió un asalto ante la justicia gringa, en esa que él cree ciegamente. De nada le sirvió ofrecer el cielo y la tierra al juez y gastarse una millonada en abogados. En la cárcel podrá escribir libros tipo ‘El arte de espiar’ o ‘Queremos que seas multimillonario’. Hemos prosperado, la lucha reditúa.
PATRONALES. Tras negarle la fianza por riesgo de evasión al expresidente en fuga, el juez de la Corte del Distrito Sur de Florida, Edwin Torres, le programó una nueva audiencia para el 25 de julio. Qué curioso, es el día de Santiago Apóstol, que se celebra tradicionalmente en la capital de Veraguas con fuegos artificiales, guaro y jolgorio, fiesta que nunca se pierden los vecinos de Soná. A festejar, pues.
REINSERCIÓN CORP. Nos informa AFP que una alta ejecutiva de Odebrecht está a cargo de un plan “agresivo” para ceñirse a las reglas de las empresas que juegan limpio y recuperar la reputación perdida. Se llama Olga Montes, tiene 41 años, y dirige el área de Conformidad (buenas prácticas). ¿En serio? Bueno, que nadie se ría, todos tienen derecho a la resocialización corporativa.
CAMBIOS. Los traslados y renuncias en el Ministerio de Ambiente, que ahora le ha dado por centralizar funciones de fiscalización, no terminan. No tenemos claro para qué o quién trabaja realmente el encargado de esta institución, Emilio Sempris. Ojalá sea para proteger nuestros recursos naturales.