TAMBORITO. Elia López de Tulipano se impuso en Las Tablas, porque la tercera tuna paseará su reina en el Carnaval 2018 y luego -según el consenso logrado esta semana en el Consejo Municipal- se hará una consulta popular para ver cuál tuna de Calle Abajo tendrá la representatividad. Pero su pelea no termina ahí. Ahora doña Elia y sus aliados impugnaron las recientes elecciones internas del Molirena. Que se cuide Pancho Alemán, porque no le están lanzando tulipanes.
PESTES. El pasado lunes 24 de julio las calles aledañas a los toldos de Las Tablas, donde se celebraron las patronales de Santa Librada, eran un infierno de fetidez. Ni cloro le lanzaron a la pestilencia, mientras las empresas licoreras recogían sus bártulos. ¿Qué hacían el alcalde y los representantes? Hablaban de Calle Arriba y Calle Abajo.
CAUSA Y EFECTO. Lo último del caso Odebrecht parece un karma para Juan Carlos Varela y su gobierno. Bien se lo advirtió el país cuando se hacían aquellos millonarios contratos que se le entregaron en bandeja de plata a la cuestionada empresa brasileña.
LOS CHELLOS. Desde que se inició el nuevo período legislativo el pasado 1 de julio, ha habido cuatro grandes ausentes por el palacio Justo Arosemena: Katleen Levy, Adolfo Valderrama, José Luis Varela y Rubén De León. ¿Cuáles son sus múltiples ocupaciones?
AGACHADO. Esta semana, a propósito de las denuncias de clientelismo, el Tribunal Electoral resucitó al fiscal electoral, Eduardo Peñaloza, al señalar que él sería el responsable de iniciar cualquier investigación. Peñaloza, por supuesto, prefiere el bajo perfil hasta terminar su período el próximo año.
COMPARACIONES. La Corte Suprema de El Salvador declaró inconstitucional el presupuesto de 2017 de ese país de $4 mil 957.8 millones, alegando que vulnera el principio de equilibrio. Además, limitó los gastos injustificados del gobierno, como crear nuevas plazas y el aumento del salario a funcionarios. Y acá, con casi 3 millones de habitantes menos, inflamos los gastos en planilla y nuestro presupuesto ya va por los $23 mil millones.
CAPO. Ricardo Martinelli va de corte en corte. Le pidió a la de Estados Unidos que lo deje en libertad bajo fianza y ahora acude por medio de sus abogados a la de acá, en la que no cree, para denunciar supuestas violaciones a los derechos. Debería venir de una vez por todas a poner el pecho y, de paso, visita en su casa a Rafael Guardia Jaén.
DES-PE-DA-ZA-DI-TOS. La división del chavismo es tan evidente que el último capítulo se suscitó aquí en Panamá, país donde más de 50 mil venezolanos le dieron raya a Nicolás Maduro en el plebiscito opositor. El segundo secretario de la embajada de Venezuela en Panamá, Gabriel Pérez, saltó del barco.