84 DÍAS. Se supone que esta fecha nunca llegaría. Los voceros de allá y de acá habían dicho que la extradición la iban a rechazar, pero el juez Torres validó en todo al magistrado Díaz. Hay causa probable, lo que significa el estándar internacional para una acusación. Y se respetó el debido proceso, lo que para los tribunales internacionales es kosher e implica que ninguna corte internacional anularía una condena panameña.
CONSECUENCIAS. Por suerte, los acuerdos con Finmeccanica quedaron bien blindados. ¿Se imaginan lo que alegarían los italianos luego de la nulidad Russo?
AMPAROLOGÍA I. La Corte Suprema de Kenia (el país, no la procuradora) anuló el viernes pasado las elecciones presidenciales corruptas de semanas atrás. Este es un hecho inédito en África, y esa Corte sigue ganando puntos por sus combates contra la corrupción y la impunidad. Respecto a la nuestra y a pesar de los defensores oficiosos del amparo de los radares, una lúcida crítica a este “incesto jurídico” la dio el procurador de la Administración, quien dice que la Corte tuvo que violar la ley para decidir este amparo. Mientras más se analiza, peor queda el fallo.
AMPAROLOGÍA II. Mientras, en la otra procuraduría, tienen que ver cómo salvan los casos de alto perfil, sobre todo el de New Business, cuyo término vence hoy. Lo más probable es que las fiscalías pidan sobreseimiento provisional para todos los casos en los cuales los jueces de a dedo, nombrados por Ayú Prado, quieran aniquilar lo que queda de la justicia. La procuradora también tiene iniciativa legislativa, por lo que puede enviar a la Asamblea un proyecto de ley urgente, para que todos los casos en los cuales haya tres o más personas a quienes se les vaya a imputar o exista un componente de blanqueo de capitales sean caracterizados como complejos y se les dé todo el tiempo necesario para terminarlos, independientemente de las medidas cautelares que se hayan tomado. Como repite Camacho, “la pelea es peleando”.
MEMORIAS. Para comer pescado y nombrar a un magistrado hay que tener mucho cuidado. A finales de 2014, el Ejecutivo le entregó una lista de 10 nombres a la sociedad civil para que fueran evaluados. En un ejercicio sin precedentes, se les hizo pruebas sicológicas y hasta una examen de análisis jurídico. En estas pruebas, la persona que más se destacó para la Sala Civil fue una jurista a quien llamaron por teléfono el día de la designación para informarle que sería anunciada oficialmente y que debía esperar una segunda llamada. Esa segunda llamada nunca ocurrió y la jurista, al igual que el resto del país, se enteró que ella no sería la designada, sino Ángela Russo. Ahora, los perpetradores quieren convencernos con lágrimas de cocodrilo que otros fueron los responsables. Ese karma los persigue. Namaste.