CONTRASTE. En 80 días, el juez Edwin Torres empezó un caso desde cero, hizo cuatro audiencias, recibió pruebas hechas en el extranjero y tomó una decisión. En comparación, en unos días Luis Cucalón cumplirá dos años “hospitalizado” sin que fiscal, juez o autoridad alguna haya podido cuestionar a sus médicos para saber con exactitud los padecimientos del paciente. Así como se pueden hacer audiencias en las cárceles, también se hacen diligencias en los hospitales. En el segundo piso, entre pediatría y neurología, hay suficiente espacio para poner unas sillas, un par de mesas plegables y hacerle la audiencia al excobrador de impuestos. Seguramente, el prestigioso hospital apoyará estas gestiones.
PANDILLERISMO. En los últimos meses, las tres principales pandillas de Panamá, incluyendo esa a la que se conoce hoy en día como “Alto Perfil”, han podido neutralizar a jueces, magistrados y jurados de conciencia por igual. A este paso, el Órgano Judicial nos va a llevar hacia un Estado de derecho fuerte y sólido como el mexicano.
¿CONCIENCIA TRANQUILA? Ayer, mientras el Ministerio Público realizaba un allanamiento en Costa del Este, cuentan las malas lenguas que varios vecinos salieron huyendo, quizás por aquello de ver las bardas ajenas arder.
EL ‘SHOWMAN’. También ayer, cuando el doctor Alfredo Martiz hacía una importante presentación de los datos médicos de su institución con respecto al Censo de Salud, se le dificultó un poquito encontrarse con la pantalla. Cómo se nota que está fuera de práctica, ya que esto es cosa de todos los días en las dependencias del gobierno.
NOMINACIÓN. Sergio Galvez, el diputado más ausentista de la Asamblea Nacional y quien compite por la marca de haberse cambiado de más partidos políticos, anunció que la mejor persona que Cambio Democrático podía nominar para la presidencia de la República es Camacho. Digamos que tiene una cualidad importante: la lealtad incondicional a su jefe. Esa es quizás la cualidad que los panameños no queremos. ¿Y todos los demás aspirantes que cogieron cárcel por el partido y por el capo, cómo quedan?